miércoles, 8 de abril de 2020

Capítulo 28. Regreso al templo del mal elemental



Caía la tarde y las luces de las antorchas empezaban a iluminar el pueblo -Bienvenidos nuevamente a Hommlet- exclama un tejón de Burne, mientras los aventureros regresan de la ciudad de Verbobonc después de poder revivir a la picara del grupo la semielfa Tauriel, aunque su traumática experiencia cambió considerablemente su personalidad, el tenerla nuevamente entre los vivos confortaba a todo el grupo, en especial a su hermana Tauriel y al guerrero Guts quien empieza a tener sentimientos por ella, mientras caminan se podían verlas  casas y los edificios semidestruidos producto de la batalla que tuvieron en contra de las hordas del templo, mientras veían a muchos lugareños y guerreros gnomos pronto los aventureros se encontraron con la primera cara conocida, era el bárbaro Rhaegar quien con su escudero el guerrero Ragnar habían llegado dos días atrás.

-Espero que el viaje fuera mejor que lo que vivimos en las minas- digo Rhaegar mientras tomaba una cerveza a las afueras de la bienvenida de la moza, -Por Kord, ¿a quién estoy viendo? La comadreja esta con nosotros, hahaha, bienvenida flacucha- grito alegremente el semiorco al ver nuevamente a Tauriel, mientras se levantaba de su cómodo asiento, el bárbaro quiso celebrar con unas cervezas, el grupo cansado aceptó sin musitar la oferta y entrando a la posada de la bienvenida de la moza pidieron una mesa a la posadera Vesta.


-La chica de las plantas se encontraba aquí cuando llegué, ahora se encuentra en el árbol grande del pueblo, por si quieren hablar con ella- menciono Rhaegar, el lugar se sentía cálido, todos celebraban mientras pedían mas rondas de cerveza, la música del bardo Redithidoor era terrible como siempre, pero esto no importaba, estaban juntos y en paz, todos querían que el momento durara más ya que sabían con certeza que se avecinaba la batalla final para todos.
-Adgamis, siento que debemos reunirnos con Azgheda, ¿Dónde está el árbol que mencionó Rhaegar?- mencionó Bartoz a la hechicera, a lo que ella respondió -No pierdas la paciencia amigo, terminemos esta copa y yo te acompañaré al lugar, quiero saber que más cosas averiguó Azgheda mientras estuvimos en el monte- terminaron sus vinos y se levantaron, despidiendo a los demás y deseando buenas noches, Adgamis y Bartoz se dirigieron a la arboleda. Al llegar vieron en una completa meditación a su amiga, Yundi el joven druida la acompañaba en su meditación, no hubo que llamarla cuando Azgheda concentrada en su meditación dijo -¡Amigos los estaba esperando! cuéntenme ¿Tauriel cómo se encuentra?, tengo muchas cosas que contarles, mi hermano y Tymerian partieron hace días al pueblo de Nulb, ellos querían revisar el terreno por nosotros, me lo dijo la canonesa-  el paladín y la elfa les comentaron las buenas noticias y lo que pasaron en Verbobonc a lo que la druida sonrió, esta les informa de la batalla de Hommlet y de los salvadores de los aldeanos, los valientes gnomos del condado de Urnst, también menciona que Jon se adelantó para investigar la zona en parte, pero también para rescatar a su tío biológico el capitán de la milicia Elmo, al sorprenderse Adgamis del secuestro de Elmo, Azgheda explica la fallida incursión del grupo de hommlet conformado por Elmo, el paladín Xaod, un ángel canarconte convocado por la canonesa y los líderes de la villa Rufus y Burne, en donde solo pudieron regresar el paladín con el viejo Rufus severamente lastimado.
-Por lo pronto descansemos, mañana hablaremos con YDey y partiremos al encuentro de tu hermano- dice Adgamis mientras se levanta con su cayado, Bartoz también se levanta y juntos regresan a la posada para recuperar las fuerzas gastadas en el viaje. A la mañana siguiente todos se dirigen al templo de St Cuthbert en donde Calmer y su viejo compañero el joven Derrim los saludan, allí hablan con YDey, y comentan el gran peligro vivido en el templo de la consunción total, y lo cerca que se encuentra el culto de liberar al dios Tharizdun.
Al comprender el gran peligro que el grupo tenía que enfrentarse y la ausencia de Terjon, Y´Dey decidió acompañarlos, todos vieron como la anciana mujer se imbuye con una vitalidad sagrada mientras se dirigía a su empolvada armadura, mientras todo esto sucedía, la puerta se abrió de golpe, una joven de cabello corto irrumpe en el lugar -¡YDey Déjame ir al templo! Puedo rescatar a Elmo y los demás- exclamó la joven a lo que Ydey respondió -Ingrith, se que estas preocupada y sé que eres hábil, pero esto esta fuera de tus habilidades, tus puños no podrán contra este problema, lo pudiste ver cuando el ejercito de ellos nos atacaron con sus gigantes, es mejor que protejas el pueblo mientras regresa Terjon, Oh pero que son mis modales, señores, la imprudente es Ingrith y ha sido una aliada en la seguridad de Hommlet. Ingrith ellos son los aventureros que han podido eliminar el culto del mal elemental en el templo de Rastor- mientras se realizaban las presentaciones Adgamis pudo notar que las intenciones de ayuda de Ingrith y de YDey eran más personales que salvar al pueblo, Ydey por su parte dejo al cuidado del pueblo a Ingrith y Calmer y con una gran despedida de los tejones de Burne el grupo partió a Nulb.

Camino a Nulb

Las horas pasan mientras el grupo viajaba en el sinuoso camino hacia el templo del mal elemental, a lo lejos el grupo vio el pueblo fantasma donde alguna vez vieron a Lareth, pero algo se encontraba diferente, cerca del rio se encontraba una fortaleza custodiada por varios exploradores y guerreros, un nuevo señor había hecho presencia en la zona, todos se sorprendieron cuando los guardias capturaron por la zona a unos guerreros que expiaban el lugar, eran dos hombres de armadura oscura y sus símbolos eran claramente reconocidos, miembros del semidios Iuz el viejo, junto a ellos los acompañaba un osgo que no se dejaba amedrentar por la clara desventaja, este ser sin pensarlo dos veces y viendo su muerte próxima arremetió en contra de los soldados liderados por el mismo Jon quien acompañado de Tymerian interrogaban a los hombres. Rhaegar en su sed de sangre cargó en contra del osgo y velozmente de un tajo cortó la espalda de la criatura, los otros hombres se desplomaron en el suelo y pidieron clemencia contando el plan de Iuz de investigar el templo, lugar que en antaño ayudó a construir junto con Zuggtmoy, Guts los intimidó de tal forma que uno de ellos mencionó de un viejo pozo que servía como entrada secreta al templo, el líder Jon decidió dejarlos ir, pero Rhaegar quiso saber un poco mas de lo que sabían y agarrándolos del cuello a los hombres preguntó. – Oye Jon, tiempo sin verte, ¿este es tu castillo? – Jon asintió – bueno Jon verás… necesito hablar con estos puercos y tu castillo es el lugar perfecto para sentarme a charlar, y que nos cuenten lo que necesitamos prometo no dañarte nada, ¿Qué te parece?- Jon sin decir palabra le indica la primera puerta de la torre y Rhaegar alegremente va allá empujando a los hombres.


Luego de una hora de gritos y agonía para los guerreros de Iuz, Rhaegar sale del lugar con noticias, resulta que el movimiento del culto es mas visible para todos incluso para los dioses como Iuz, Hextor o Vecna, por lo que Iuz mando a su grupo a investigar y de ser posible aliarse con los miembros del culto, para eso antes envió a una hechicera conocida como Telena a Hommlet a espiar, YDey reaccionó: -Telena, claro que la conozco, es una cocinera un tanto chismosa pero nada peligrosa, no sabía que fuera una espía, vaya vaya, menos mal que no tenemos de que preocuparnos, Telena murió en el ataque del pueblo, ¡claro! tiene sentido ahora pues me pareció raro que aparte de la milicia y del preso que teníamos por el incendio del molino, solo ella estuviera en las bajas… tal parece que el culto del ojo elemental arcano no desea compartir poder-
Nuevamente el grupo reunido comparten información, Jon menciona de la presencia de gigantes de piedra en la zona y varias huestes de grandes trasgos en el lugar, el pueblo por estar maldito no se han atrevido a investigar, Ydey decide ayudar a Jon a establecer una comunidad y con su poder divino empieza a expulsar la muerte, el mal y los espíritus de los diferentes edificios del pueblo, la posada, las calles y el barco que se encontraba atracado en el muelle, todos notaron una cierta tristeza en su rostro cuando YDey pasó por la herrería abandonada del pueblo, mientras se dirigía al edificio donde estaba Lareth -Bien este es el ultimo edificio, es curioso, jamás creí volver a este lugar donde viví con Murfles-  -¿Murfles?- pregunto Jon mientras acompañaba a la canonesa al interior de la antigua herboristería. -Ella era una antigua compañera de los que destruimos el templo del mal la segunda vez que se alzó, con ella espiábamos las actividades del templo en esos tiempos bajo las apariencias de dos ancianas herbolarias- musito YDey. -¿Podrías contarme de eso? Hace poco descubrí por Terjon que mi padre, mi verdadero padre, fue uno de los aventureros que se enfrentó al templo y murió por ello, tú lo debiste conocer, su nombre era Otis, es por eso que quiero entrar al templo, debo vengar la muerte de mi padre y rescatar a Elmo quien según tengo entendido es hermano de Otis, es decir mi tío-
YDey con lagrimas en sus ojos le pide a todos los presentes que se sienten mientras contó sin descanso de todos los eventos de hace veinticinco años en la batalla de los prados de Emridy, y los sucesos de hace nueve años, de como Otis estaba de incognito siendo el herrero de Nulb en esos días mientras ella era la herbolaria Screng, junto con Elmo, Murfles y otros aventureros destruyeron el orbe de la muerte dorada mientras se enfrentaban a la misma diosa Zuggtmoy, en el proceso varias vidas se perdieron, entre ellas el explorador Otis.
Tauriel sintió un recorrido de escalofrío por la espalda cuando Ydey mencionó el orbe y sin que nadie lo notara ojeó el orbe de la muerte plateada el cual sintió que le devolvió la mirada, Adgamis por su parte reconoció la tristeza en el rostro de YDey, en especial cuando mencionaba a Otis, pero también vio algo curioso entre ella y Jon, sus expresiones eran muy similares, absorta en sus pensamientos Adgamis no se percató cuando uno de los guardias irrumpió en el edificio informando la destrucción de una gelatina ocre en el barco y pidiéndole a su líder Jon del regreso a la fortaleza para su descanso, el tiempo había pasado como paginas de un libro, y el grupo se encontraba cansado, Jon ordenó alistar habitaciones para todos y el grupo se dispuso a pasar la noche.
A la mañana siguiente el grupo se levantó y luego de un gran desayuno se dispusieron a continuar su viaje, estaban indecisos de por donde entrar al templo, si por la puerta principal y encontrar al líder de los trasgos Rarkus, o pasar secretamente por el supuesto pozo mencionado por el soldado de Iuz, viéndose con tantos aliados, terminaron por ir directamente a las puertas del templo, ordenando a sus guardias vigilar la zona Jon y el grupo parten al templo.

Templo del mal elemental


Llegando al templo los aventureros Bartoz montado en su caballo Darko, Guts, las hermanas Tauriel y Adgamis, Rhaegar y su escudero Ragnar, Ydey, Jon con su caballos Shadow, Azgheda y su águila gigante Gwaihir y la recién incorporada maga Tymerian, divisaron el enorme edificio de color grisáceo en el extenso campo de arboles secos, a su encuentro una emboscada de flechas fueron lanzadas al grupo mientras los perros salvajes que cuidaban el lugar ladraron amedrantando a todos. -¡No ataquen a los perros!- Bramó Azgheda mientras se convertía en su forma de oso terrible, Tauriel y Tymerian avanzaron ante las flechas y con sus estoques atravesaban los cuerpos de los trasgos que se encontraban escondidos en los escombros del templo. De repente las puertas es abrieron y los grandes trasgos lanzaron su ofensiva, Adgamis desgarró la tierra para deshacerse de las molestias, Guts y Rhaegar se lanzaron al frente en contra de los múltiples enemigos que salían por la puerta principal, de repente Bartoz a lomos de su montura saltaron los escombros internándose en la oscuridad del templo, Jon, Ragnar e Y´Dey se quedaron en la retaguardia, eliminando a los rezagados.
Poco pudieron hacer la avanzada de trasgos quienes en su desesperación tocaron el cuerno de guerra, que fue respondido por un grito de guerra de más grandes trasgos del interior acompañados de su fiera bestia de batalla un simio terrible, Bartoz mientras cercenaba cabezas le aviso a Adgamis, quien con una bola de fuego elimino por completo al grueso del ejército, permitiendo a los guerreros internarse más en el lugar.


Allí en su interior Azgheda, Adgamis, Tymerian e Y´Dey iluminaron el lugar con sus conjuros de luz, en el interior se encontraban pocos trasgos quienes luego de la bola de fuego quedaron totalmente asustados, uno de los trasgos sobrevivientes vio a los aventureros quien los reconoció de inmediato. -Ustedes son los humanos que hicieron el trato con nuestro jefe, ¡Por favor sálvenlo!-  dijo el ser. El grupo supo por las palabras de la criatura que Rurkus fue capturado por el culto obligando así al clan a cumplir las órdenes del culto defendiendo el templo y atacando a Hommlet junto con los ogros y los gigantes de piedra, mientras tanto, Adgamis pudo escuchar como unos fuertes latigazos eran azotados y gritos se escuchaban al fondo dando un ligero eco en el templo, los aventureros decidieron continuar encontrando al mismo Rarkus custodiado por sus propios guardias y siendo azotado por una súcubo sentada en el trono del templo, la mujer demonio con una risa maliciosa les dijo – los esperaba hace rato que me aburría de este juego con el trasgo, y me preguntaba quienes serían los intrusos que alertaron a mis esbirros – mientras que en la mente de los aventureros se escuchaba “Espero que me proporcionen una grandiosa diversión antes de que mueran” Rhaegar no perdió el tiempo y se lanzó al ataque pero uno de los trasgos lo detuvo cayendo juntos al suelo, la súcubo se alegró y con una risa malévola mando al resto de guardias a eliminar a los personajes, Azgheda lanzó su conjuro de estacas de roble en contra de la demonio impactando dos de ellas, sin embargo el aura impía del ser evitó el mayor daño, pero justo cuando la demonio iba a lanzar sus conjuros, Tauriel quien se encontraba invisible y protegida del escudriñamiento logra asestar una daga en su contra haciendo un fuerte daño, la súcubo gritó con tal fuerza que alertó a mas trasgos que se acercaron al lugar sin embargo no atacaron pues vieron que con rabia en sus ojos la súcubo maldecía a Tauriel mientras desaparecía del lugar.
Todo ha acabado y Rarkus es liberado, los trasgos lanzan un grito de felicidad mientras su líder es curado por Y´Dey, el gran trasgo agradece y recrimina la tardanza de su ayuda, el grupo pregunta por la situación a lo que el líder trasgo afirma – Mientras reunía a mas hombres para mi ejército, apareció un ejercito de ogros comandado por la mujer demonio, mi grupo dio una fuerte batalla contra ellos pero fuimos doblegados cuando el siguiente ejercito llegó… no fuimos nada cuando los gigantes de piedra comandados por uno mas grande y cornudo al que llaman Dein nos atacaron, muchos de mis hombre murieron lo peor fue cuando las mujeres, los ancianos y los niños fueron capturados, tuve que ceder mi puesto y dejar a los sobrevivientes a su servicio, pero es claro que su suerte se ha acabado ya que ustedes están aquí, ahora debo pedirles lo siguiente… mi pueblo ha sufrido por habernos aliado con ustedes, por lo que tienen una deuda con nosotros, salven a mi clan y nosotros dejaremos este lugar- El grupo averigua de Rarkus la entrada a los niveles inferiores del templo oculta en una torre cerca del templo así como del estado de los amigos capturados por el templo, ya luego de eliminar unas ratas en una habitación Jon revisa los rastros del lugar confirmando la existencia de un fuerte ejercito de ogros y gigantes de piedra en su interior.

martes, 31 de marzo de 2020

Capítulo 27: Regreso a Hommlet


Con lágrimas en los ojos de Adgamis que denotaban una inmensa furia, la hechicera descendió al octavo nivel de la torre oscura, allí el fiel escudero de Rhaegar los esperaba a ella y a los demás aventureros, mientras el grupo se recomponía de la perdida de la picara, Bartoz curaba las heridas de Guts, al fin el guerrero recobrando el conocimiento supo del fin de su compañera, levantándose de un salto, el joven decide hacer todo lo posible para devolver a la vida a Tauriel, le comenta a los demás de poder ir al reino del príncipe Thrommel y cobrar la recompensa con el fin de tener los recursos para salvarla, el grupo estuvo de acuerdo, pero antes deben ir por las personas liberadas, usaron su ultimo palo de refugio para regresar al cuarto de Varachan.
En el atrio exterior las cosas no habían cambiado, en el cuarto se encontraban los últimos prisioneros, el clérigo elfo Festalon, las aldeanas Tamme y Jear y el monje hechizado Erdso, allí mientras Festalon curaba las heridas de todos, el grupo les contaron lo vivido en la torre oscura, en su historia el clérigo elfo de Corellon le interesó el espíritu que salió del altar mayor cuando fue destruido, recordando la historia del culto del mal elemental y la descripción del altar en forma de hongo, dedujo que el espíritu no era otro que el de la misma diosa demonio Zuggtmoy reina de los hongos, la cual fue atrapada por el culto del mal con el fin de usar su poder para el dios aprisionado, o esa es la teoría que les comentó al grupo.
Ahora todos listos recogieron provisiones del atrio para salir una vez por todas del templo de la consunción total, pero algo faltaba, el grupo debía hacer una ultima visita al diablo astado con quien el grupo tenía asuntos pendientes, Jon y el grupo se dirigieron hacia la habitación del cornugón, este los esperaba intrigado de los resultados del encuentro con la triada, Jon arrojando el medallón le informa que los espíritus del primero y de la tercera se encuentran dentro, pero también su hermana se encuentra en el medallón. El cornugón riendo ve como el grupo falló la misión del diablo, y lamentando la suerte de la druida se dispone a abandonar el plano, pero Guts recordando la perdida de Tauriel y con el deseo de no perder a nadie más, exige un nuevo trato al ajeno. El cornugón viendo el fuerte espíritu del guerrero accede y entregando un nuevo medallón azulado le impone al guerrero conseguir el alma del segundo en un lapso de un mes de lo contrario el alma del guerrero será arrastrada por el cornugón a los nueve infiernos, Guts accediendo este nuevo trato ve como del medallón verde sale nuevamente Azgheda, quien abraza a sus compañeros en especial a Adgamis, y lamentando la perdida de Tauriel se disculpa con todos por no poder haberlos ayudado, explicando que dentro del medallón podía ver todo lo que pasaba, ahora con una nueva misión y sabiendo lo poderosa que era la triada, el grupo decide mejorar su equipo para tener una mejor oportunidad, además de poder revivir a Tauriel, sin embargo, Rhaegar decide quedarse un tiempo más para asegurarse que el Stralagos sea liberado de todo vestigio del culto, por lo que dando parte de su tesoro para revivir a Tauriel a cambio de las llaves menores, los demás ven con buenos ojos este trato, dirigiéndose a las minas por la puerta de fuego en donde el grupo sabía que habían acabado con los guardias de esas torres en su batalla contra la dragona, los aventureros fueron a las minas, allí se reunieron con el clan de Rhaegar y se despidieron de su amigo, continuando a la aldea de Rastor.

Templo de la consunción total
“Al despedir a los compañeros con quien viví muchos peligros, por fin regreso nuevamente con mi clan, mi tía nos recibe a Ragnar y a mí con grandes noticias, el clan ha eliminado por completo a los pocos adeptos del maligno culto situados en las minas, ahora tenemos este lugar para expandirnos y ser un clan poderoso, pero antes debemos hacer algo con los guardias de las torres, para eso estoy pensando en forjar una alianza con Urolax y los osgos del sur de las minas.
A la mañana siguiente me reuní con Urolax, su grupo mermado pero fuerte tomaron en buena medida la alianza, ahora la combinación de nuestros guerreros pueden hacer frente a las torres y a sus guardias, pero me preocupa los rayos de las mismas, sin embargo, Urolax tiene un plan con lo espero que resulte.
A primera hora de un nuevo día nuestro ejercito esta preparado para eliminar a los guardias, siendo una fuerte infantería podremos acabar con los guardias inmediatamente, los rayos de las torres no serán problema, Urolax trajo consigo lobos terribles que nos servirán de monturas para llegar más rápido, también sus chamanes Steeran y Fesad nos proporcionarán conjuros de protección para resistir el daño, ahora lo que falta es avanzar con nuestro grito de batalla.
Tres días han pasado y finalmente hemos eliminado a los guardias de las torres, dentro se encontraban unas criaturas que alimentaban los rayos, estas “criaturas electrizantes” no parecen ser una amenaza, es más servirán estas adquisiciones como nuestras mejores defensas las torres de rayos ahora son nuestras, también me ha llegado un mensaje de la druida explicando cuando y donde debemos encontrarnos, me dirigiré a la ciudad de Verbobonc para reforzar el hacha de mi padre y luego hacia Hommlet”.
Rhaegar




Rastor
“Dejando a Rhaegar nos dirigimos a la aldea de Rastor ha pasado un buen tiempo desde que pise ese lugar, mi sorpresa se incrementa al llegar al lugar cuando veo a mis antiguos compañeros Jurrikath y Tymerian, comprendo que fuimos los únicos sobrevivientes al maligno templo, allí descansamos todos, intercambiando historias descubro algo increíble, el príncipe Thrommel se encontraba vivo dentro del templo y mis compañeros lograron rescatarlo enviándolo con el canon del pueblo de Hommlet, también me entero del embarazo de Tymerian y su actual romance con el arquero Jon, luego de pasar la noche y descansar, decidimos separarnos, Adgamis nos comentó que decidió perder un conjuro de su magia caótica para poder teleportarnos por los diversos lugares a los que nos debemos dirigir, Azgheda decide quedarse un tiempo en Rastor para luego encontrarnos en Hommlet, fijamos el plazo de quince días, para darnos el tiempo suficiente de destruir el templo del mal elemental y ayudar a Guts a obtener el alma del segundo. Todos estuvimos de acuerdo, Azgheda trajo un pequeño ratón como mensajero para informar a Rhaegar de nuestros planes, con eso Jon y Tymerian decidieron ir a Verbobonc para poder tratar a su caballo, el resto nos dirigiremos a Furyondia con el fin de convencer al rey Belvor que su hijo se encuentra con vida”.
Bartoz



Furyondia
“Luego de dejar en Verbobonc a Jon y Tymerian regrese a Rastor para levarnos a Furyondia, y poder hablar con el Rey para que nos den lo prometido y salvar a mi hermana, pero al no haber visto nunca antes el reino y solo basándome en las descripciones de Bartoz, nuestro destino fue adverso y la teleportación fue fallida hiriéndonos en el proceso, por fortuna Bartoz me reconforta comentándonos que no estamos lejos del lugar de destino, convocando su montura decide guiarnos a la capital del reino, tomándonos cuatro días en llegar, en el camino noto la tristeza de Guts, su intento de sacrificio al momento de salvar a mi hermana no fue normal, tal vez en su corazón tenga un sentimiento mayor que la amistad que siente por ella, ojalá si podemos revivir a mi hermana florezca el amor entre ellos.
Mientras Guts y Jurrikath fueron al mercado para reforzar nuestro equipo, fui con Bartoz quien logro una audiencia con la princesa Jolene esposa del príncipe Thrommel, le informamos a ella de los horrores vividos en el templo y de cómo pudimos rescatar al príncipe, mostrando el medallón de él y reforzado con las palabras de Bartoz como caballero de Furyondia, la princesa nos dio los fondos necesarios para revivir el cuerpo de mi hermana, sin embargo, los clérigos del reino no eran lo suficientemente hábiles para traer de regreso a Tauriel por lo que devastada salí del castillo a encontrarme con los demás. Reunidos nuevamente Jurrikath me comenta que existe un anciano clérigo muy poderoso que puede hacer lo que necesitamos, al preguntar sobre el clérigo, Jurrikath me dice que se llama Riggby y es el sumo sacerdote de Boccob en la ciudad de Verbobonc, nuevamente con una pequeña esperanza de ver a mi hermana, descansamos en Furyondia por ultima vez y a la mañana dirigirnos con Jon en Verbobonc”
Adgamis




Verbobonc
“Trasportados a la ciudad de Verbobonc lo primero que Tymerian y yo realizamos fue ir con un templo de Elhonna para poder salvar a Shadow, lugar que encontramos a las afueras de la ciudad, los clérigos lograron realizar los tratamientos necesarios para operar la extremidad de mi compañero, recordando la amputación realizada al mediano que rescatamos en el templo y dejándolo al cuidado de Terjon mi corazón dio un salto, ¿Qué fue de ellos?, mientras me preguntaba y donaba los recursos necesarios al templo, la extremidad de Shadow empezó a crecer nuevamente gracias al conjuro de regeneración de los druidas del templo, agradecido con los dioses hable con Tymerian para que regresara a Rastor, sin embargo, ella sabiendo de los peligros que yo me enfrentaba, decidió ayudarme en nuestra campaña, juntos a la mañana siguiente reforzamos nuestro equipo y emprendimos viaje a Hommlet”
Jon

“Llegamos a Verbobonc luego de mucho tiempo, exigimos ver al sacerdote Riggby, pero su rígida política de audiencia con el sumo clérigo, nos demoro el verlo, duramos dos días mas para poder reunirnos con el viejo. Al fin cuando tuvimos la audiencia con Riggby descubrimos que el anciano era un antiguo miembro de la ciudadela de los ocho, tenía muchas preguntas acerca de la vida de mi padre o de Tenser, pero lamentablemente el tiempo es el indicado y con el tiempo en contra solo tenemos el tiempo para lo necesario y eso era revivir a Tauriel, si salimos de esta, regresaré con el con las dudas que tiene mi mente.
Riggby accedió a nuestras peticiones y con todo el poder del clérigo, realizó el ritual y una luz cegadora trajo el cuerpo de Tauriel del más allá cubierta de túnicas blancas reposando en el altar, al acercarme noto que nuestra amiga duerme profundamente, esperando que despierte le agarro la mano pero no hay respuesta, Riggby nos explica que el shock de su muerte fue demasiado para que Tauriel despertara inmediatamente, pero con el tiempo ella recobrara el sentido, solo espero que así sea”
Guts




Viaje a Hommlet
“Mientras mis amigos de teleportaron decidí quedarme y meditar con la naturaleza, tal vez con suerte Beory pueda hablar conmigo, luego de dejar al cuidado del monje Erdso a Rerrid y acompañar a sus hogares a Tamme y Jear, le pregunté al elfo Festalon de lo que quiere realizar, este me comenta su deseo de regresar a las tierras de Celene, el reino de los elfos situado al sur de Hommlet, ya que nuestros caminos eran los mismos, le propuse que fuéramos juntos, Festalon con agrado acepto.
Deje a Festalon en la antigua casa de Tymerian mientras me internaba al bosque a meditar, allí en comunión con la naturaleza Beory respondió a mis plegarias en forma de un águila gigante a quien tome como mi compañero animal nombrándolo como Gwaihir señor de los cielos, regresando con Festalon me transforme en mi nueva forma de oso terrible y comencé el viaje junto con Gwaihir y Festalon a Hommlet, nuestro viaje duro una decana.
Al llegar a Hommlet avisto al pueblo semi destruido pero en proceso de reconstrucción, me encuentro en primer lugar con Yundi quien funge ahora como el líder de la vieja religión, el me comenta de la fuerte batalla que tuvieron los habitantes del pueblo en contra del templo del mal, pero gracias a los tejones de Burne, Spugnoir, Xaod y el ejercito de gnomos del ducado de Urnst repelieron el ataque, también pude reunirme con la canonesa Y´Dey quien me informa que mi hermano paso con Tymerian días atrás en dirección a Nulb, el quería revisar el movimiento de los cultistas y sabiendo que su tío Elmo se encuentra capturado por el enemigo con mas veras no nos pudo esperar.
Festalon aprovecha para descansar y me comenta continuar hacia su reino, Y´Dey viendo que Festalon no nos va a acompañar, que el paradero de Terjon es desconocido y conociendo los nuevos peligros a los que nos enfrentaremos, decide unirse a nuestra campaña, espérame hermano que pronto lograremos a nuestras vidas, el verde volverá a ver la luz del sol y la oscuridad de Tharizdun desaparecerá para siempre”
Azgheda



martes, 24 de marzo de 2020

Capítulo 26: La cúpula Negra



El inmenso poder del dios encarcelado se sentía a lo largo de la cúpula negra, y en sus redondas paredes se podían distinguir las diferentes tonalidades de la oscuridad, los dos altos pilares soportaban el alto techo en forma de pináculo y los tres altares que se encontraban en el fondo ocupaban un tercio de la habitación. Los pilares intricadamente esculpidos con tentáculos, calaveras, rostros contorsionados, serpientes y otras formas grotescas parecían que se movían, Adgamis con su vista élfica pudo apreciar que los pilares eran meras ilusiones de algo mucho peor, unas columnas de energía violeta formada por múltiples rostros como espectros encarcelados en los pilares. Más allá, los dos altares laterales eran losas negras perfectamente lisas, mientras el altar mayor era una estructura deforme, abultada y de apariencia orgánica, iluminada con una especie de zigurat invertido.
En ese momento Tauriel vio a su madre humana quien la llamaba incansablemente mientras era atraída por el altar mayor, la asesina sucumbió ante el poderoso hechizo de encantamiento y abandonó a sus compañeros  dirigiéndose al altar mayor, los demás no pudieron hacer nada pues la asesina estaba invisible, por su lado el anciano líder del culto “El primero” creo una columna de fuego negro que descendió desde los cielos e impactó contra los guerreros restantes hiriéndolos gravemente, el único que pudo esquivar el conjuro fue Jon, el arquero preparó su flecha para asesinar humanos y se dispuso en aniquilar al maligno clérigo, por su parte Bartoz se intentó enfrentar al demonio Vroc quien preparado con su imagen múltiple se acercó al paladín, mientras los guerreros se curaban de sus heridas, Adgamis iluminó la sala con la antorcha de revelación, eliminando la intensa oscuridad del lugar, ese acto fue tanto una ayuda como una maldición, pues el grupo fue hechizado por otra ilusión Adgamis con todo su poder mágico lanzó un hechizo de desintegrar al primero, pero al momento de ser impactado al enemigo, Tauriel quien por algún motivo se encontraba visible se interpuso en el hechizo, quedando convertida en polvo, Guts al ver eso, lanzó un grito de desesperación, mientras Jon lanzó su flecha asesina fallando en contra la poderosa armadura del primero.
Bartoz quiso ir en contra del clérigo, pero el Vroc frenaba su avance, el paladín intentó castigar el mal, pero también falló golpeando a una de las imágenes del demonio, mientras el primero usó su saber oscuro para paralizar al guerrero Guts, Adgamis vio que el poderoso clérigo estaba imbuido con poderosa magia y decidió disipar la magia del lugar, esto solo afectó al demonio y la ilusión del templo mostrando a Tauriel nuevamente siendo apresada por el altar mayor, pero el altar era un poderoso hongo quien debilitaba poco a poco a la pequeña semielfa, también la hechicera pudo notar que los ojos de su hermana estaban completamente en blanco.
Al ver esto, Guts no pudo contener el amor secreto que le tenía a la joven y vociferando le pidió a la elfa que usara un conjuro para intercambiar de lugares entre el y la asesina, el primero intentó así detener a la hechicera lanzándole un hechizo de desintegrar, pero Jon logro asestar con la ultima flecha asesina el cuerpo del primero muriendo en el acto, el vroc atacó sin piedad al paladín pero poco o nada pudo hacer frente al poderoso hijo de Leomund, Bartoz usando un fuerte contraataque partió con su brillante espada el corazón del demonio mientras maldecía al paladín regresando a su plano.
Pero nada de esta cruenta batalla había terminado, sin que el grupo lo supiera, la tercera logró despertar y engañando a Rhaegar pudo huir de sus grilletes adoptando su forma gaseosa, dirigiéndose a la cúpula negra, una vez sana se dispuso a eliminar a la elfa Adgamis, pero detrás de ella, Rhaegar la siguió atacándola sin descanso, la tercera logró asestar un conjuro de dañar hiriendo fuertemente al bárbaro, por su parte el altar logró debilitar a Guts dejándolo inconsciente y a punto de ser devorado pero Bartoz llegó en su auxilio, Adgamis presintiendo que su hermana se encontraba todavía en un gran peligro, decidió atacar con sus rayos abrazadores a la tercera.
En su locura la tercera supo que todos protegían a la asesina y con una risa malévola destruyó el cuerpo de Tauriel, la perdida fue grande por lo que Jon lanzó sus mejores ataques en contra de la tercera, dejando que Rhaegar la aniquilara con su hacha, Bartoz por su parte atacó sin descanso el altar y con un corte de su espada abrió de un tajo el tubernáculo, expulsando un poderoso espíritu demoníaco en su interior, es cuando el techo de la cúpula se empezó a colapsar pero dando el tiempo suficiente a Bartoz de subir a un inconsciente Guts y los objetos de Tauriel a su montura para salir, mientras Jon recogió el cuerpo del primero con el fin de encerrar el alma del clérigo, Rhaegar pensando en lo mismo, tomó el cuerpo decapitada de la tercera.
Abatidos por la perdida de su compañera regresaron al octavo nivel de la torre en donde Ragnar los esperaba.

¿Que fue del espíritu expulsado y a que ser pertenecía? ¿podrán regresar a la vida a Tauriel? 





lunes, 17 de febrero de 2020

Capítulo 25: Caos y locura

Desnudos en la inmensa oscuridad Tauriel y Rhaegar fueron acechados por macabras risas en sus espaldas, el miedo recorría sus cuerpos, mientras se giraban para ver lo que más allá de la negra oscuridad, las continuas risas se acercaban cada vez más y más, mientras nuestros aventureros intentaban huir. De repente la figura siniestra de dos mujeres repulsivamente feas, cubiertas de verrugas, ampollas, llagas abiertas y con sus cabellos andrajosos aparecieron del suelo agarrándolos y arrastrándolos a un foso de lava hirviendo, sus gritos por más fuertes que eran no se escuchaban en el lugar, el ardor de la lava en la piel era insoportable, creyendo que ese era su final los dos héroes despertaron.
Allí se encontraban sus amigos, sus ropas las tenían puestas y el sentimiento de dolor era como si nunca estuviera, asustados preguntaron por las brujas que los agarraron, pero confundidos los demás aventureros les explicaron que ellos habían caído inconscientes cuando llegaron al nuevo nivel, levantándose nuevamente los héroes continuaron subiendo los niveles en búsqueda de la triada.
En el siguiente nivel viéndose rodeados en su totalidad por la piedra onírica, los héroes apreciaron en su interior los cadáveres de varios sujetos flotando en el interior de la piedra, allí inmediatamente varios proyectiles mágicos salieron de la misma piedra impactando a Rhaegar, Jon uso su yelmo de cazador logrando ver un par de brujas que atacaban a los héroes desde el interior, pronto el arquero avisó al grupo poniendo en alerta a todos, Adgamis usó sus poderes lanzando una bola de fuego a las brujas, pero el ataque solo golpeó a la misma piedra, la cual respondió con una explosión de energía negativa que impacto de regreso a la hechicera, pero a pesar del ataque Adgamis no sufrió daño alguno.
Viendo la terrible situación, los guerreros Bartoz y Guts tomaron las pociones para ingresar a la piedra que encontraron en los niveles inferiores de la torre e ingresaron a la piedra. Una vez adentro la energía oscura era tal que susurros malignos se escuchaban en sus oídos saliendo de los mismos cuerpos que flotaban incitando a caer en la locura de Tharizdun, los guerreros sabían que poco a poco caerían en la locura y serían uno más de los cuerpos flotando en el interior de la piedra, así que debían actuar rápido y asesinar a las brujas. En las afueras impotentes los demás veían la batalla, cuando Tauriel y Rhaegar lo notaron, las brujas eran las mismas que vieron en sus sueños, Adgamis al escuchar esto reconoció a los seres como unas sagas nocturnas, y viendo la fuerte amenaza tomo también de la poción y entró con los guerreros al interior de la piedra.

Mientras Guts lograba asestar golpes a una saga, la misma lanzó rayos de debilitamiento para eliminar al guerrero, con lo que no contaba era que Guts, de sus anteriores luchas sabía cómo derrotar a criaturas lanzadoras de conjuros y con su espada logró devolver el hechizo a la bruja debilitándola en el proceso, lamentablemente Bartoz no corrió con la misma suerte, eliminando toda la fuerza del santo guerrero la saga se disponía a matarlo, por fortuna Adgamis apareció y lanzó rayos abrazadores en contra de la saga, haciéndola retroceder y lastimándola fuertemente.
La bruja con diversos conjuros de proyectiles intentó eliminar a la hechicera mientras la otra bruja hizo lo mismo con Guts, pero no fueron rivales ante los poderosos aventureros, Guts con su habilidad logró asesinar a las dos brujas para luego rescatar a Bartoz, Adgamis aprovechó sus conocimientos en las sagas y con insistencia buscó un tesoro de las brujas conocida como la “piedra corazón”, un poderoso objeto que elimina cualquier enfermedad a quien lo use, con sus sentidos élficos pudo encontrar las dos piedras, dándoselas a Tauriel y Rhaegar.
En el siguiente nivel, los aventureros se toparon en la entrada del nivel con un escrito grabado en la piedra que recitaba lo siguiente “El favor del dios oscuro sonríe a aquellos que están dispuestos a arriesgar mucho para ganar mucho”, nuestros héroes continuaron encontrándose con un muro de fuerza violeta, siendo custodiado por un esqueleto de túnica trasn una mesa de piedra violeta, quien con suma habilidad barajaba unas cartas, Guts miró al ser dándose cuenta que las cartas poseían un poder mágico increíble y que era peligroso acercarse a él, increíblemente el esqueleto hablo: “Represento el caos y locura de nuestro señor Tharizdun, ¡Vengan a mi si quieren continuar! escojan las cartas para poder continuar y comprobaremos si la suerte de los dioses les sonríe”.


Sin saber como continuar, el grupo decidió seguir el juego comenzando con Guts sacando la primera carta la cual era “la cometa”, el esqueleto arañando la mesa con los huesos de la mano respondió. “Haz elegido bien, puedes continuar”, el muro se desvaneció por un instante permitiendo a Guts a continuar, la carta por su parte desvaneció una vez Guts cruzó, sin saber que efecto generaba la carta el guerrero esperó al resto del grupo, la siguiente en cruzar fue Tauriel quien saco la carta de la medusa, el esqueleto cloqueó en tono de alegría, Tauriel sintió que le cayó una maldición del mismo Tharizdun, sintiéndose más débil continuo su camino.
Los siguientes fueron Rhaegar y Jon, el bárbaro sacó la carta del caballero recibiendo un aliado orco guerrero de nombre Ragnar quien le juró lealtad hasta su ultimo aliento, Jon por su parte sintiendo que la suerte estaba de su lado, robo dos cartas, siendo estas la estrella y el trono, con la primera el arquero fue renovado de energías volviéndolo más ágil que antes, con la segunda carta una voz profunda del mismo Tharizdun nubló su mente prometiéndole la construcción de una fortaleza en donde el quisiera, Jon recordando a su padre Otis imaginó como fueron sus días como el herrero de Nulb, de repente la voz dijo: “¡ESTA HECHO!” con eso el explorador avanzó.
Mientras esto pasaba, Adgamis logró identificar las cartas y conociendo sus propiedades le informó a Bartoz, que una de las cartas tenía el poder de regresar el cuerpo de Azgueda de nuevo con ellos y arriesgándose a traerla Adgamis sacó dos cartas también, sacando la carta del pícaro y la estrella, en esas el esqueleto volvió a cloquear, aunque la carta de la estrella le confirió más belleza, la carta del pícaro le traería consigo a un poderoso enemigo, Bartoz por su código de honor de defender el bien, quiso destruir el objeto de maldad, pero al recordar las palabras de Adgamis decidió sacar la carta con el fin de recuperar a Azgueda, confiándose a los dioses saco la carta, el esqueleto al ver el resultado rompió en colera pues la carta no era otra el “el sol”, en ese momento la mente de Bartoz se aclaró y recordando por completo su vida continuó a través del muro y arrodillándose a Adgamis le dice: “¡Princesa Zanadel! es un honor volverme a encontrar con usted, disculpe el no haberla reconocido anteriormente, aunque no es escusa las torturas que tuve que soportar en este templo dejaron mi mente un desastre, ahora yo Bartoz hijo de Leomund quien acabo de recuperar mi memoria dispondré mi espada y mis habilidades a usted y sus compañeros para destruir este mal para siempre”

   
Sorprendidos por las palabras del guerrero, los demás notaron como Bartoz tenía una fuerza y superior a la que tenía cuando se encontraron, Adgamis quiso preguntar el porque Bartoz se encontraba en este lugar, a lo que el paladín respondió. “princesa este no es momento para hablar de eso, el mal del lugar es impresionante y debemos destruirlo en el menor tiempo posible y así evitar que mayores males nos logren afectar”, todos continuaron al siguiente nivel, mientras el súbdito dominado de Adgamis se quedó en el nivel del esqueleto siendo incapaz de sacar su carta.
En el séptimo nivel los aventureros se encontraron con una habitación oscura en donde solo se encontraba una vela oscura, Bartoz al verla informo al equipo que debían continuar la habitación fungía como un cuarto de rituales malignos que era mejor dejar quieto, subiendo al siguiente nivel, el grupo vio dos puertas Tauriel al avanzar detectó una trampa de locura, por lo que sin mirarla intentó acercarse a la puerta del norte, al abrirla con la llave maestra notaron una habitación llena mágicamente con agua, en cuyo interior se encontraba un coral, evitando la trampa indicada por Tauriel, el grupo se dirigió al sur llegando a una habitación lujosa adornada con varias manchas de sangre, en esta habitación se encontraron con una mujer hermosa de cabellos blancos los cuales parecían moverse en todo momento, la mujer con suma arrogancia los saludó “queridos intrusos, los estábamos esperando, mi sirviente demonio nos alertó de su presencia, ahora debo decirles que este será lo mas lejos que llegarán, pues yo, la Tercera de la triada fiel concubina de Yan-C-Bin príncipe de los elementales de aire, será quien le ponga punto final a sus acciones” y con un fuerte ataque lanzó un conjuro de muro de fuerza a los guerreros Guts y Bartoz aprisionándolos en el acto, los demás intentaron acercarse a la mujer, pero Tauriel y Rhaegar no pudieron acceder a la habitación hiriéndose en el proceso, Jon por su parte lanzó sus flechas pero, la mayoría eran desviadas por la corriente de aire que emanaba la mujer, Adgamis intentó atacarla, pero viendo que los ataques a distancia eran inútiles, decidió disipar el muro generado a los guerreros, el fuerte hechizo de la elfa resultó efectivo, enfureciendo a la mujer, devolviendo el ataque con un hechizo de ceguera, sin embargo, la hechicera logró sobreponerse ante el maleficio inhabilitando la ceguera impuesta por la tercera, dando tiempo a los fieros guerreros Guts y Bartoz de atacar a la mujer derrotándola.


Dejándola amarrada y con un hechizo de zona de verdad de Bartoz, el grupo supo que solo quedaba un nivel, en donde el mas antiguo miembro del ojo elemental arcano se encontraba, El primero, también que el segundo se encontraba con el campeón del mal en el templo del mal elemental, con la información necesaria Jon deja inconsciente a la tercera, ahora solo faltaba el ultimo nivel, pero antes Tauriel investigó las habitaciones de la tercera el segundo (la habitación de agua) y la habitación del primero, encontrando varios objetos, entre ellos los papeles que describían los planes de la triada, y el ritual necesario para liberar a Tharizdun, necesitaban al campeón quien con el orbe del olvido y las gemas elementales (gemas que se encontraban en cada nodo correspondiente) traerían a los príncipes elementales Imix del fuego, Yan-C-Bin del aire, Ogremoch de la tierra y Olhydra del agua, al plano material para que, con su infinito poder liberen al dios oscuro, también mencionaban al príncipe del hielo, pero comentan que no es necesario para sus planes, regresando con el grupo Tauriel les informa del peligro en el templo del mal elemental, Bartoz conociendo el poder de los príncipes elementales convoca a su montura Darko y continúan al último nivel, salvo Rhaegar quien con su guerrero Ragnar deciden quedarse a custodiar a la tercera.
En el ultimo nivel los aventureros ven una cúpula oscura sostenida por un par de pilares oscuros, y a pesar de la negrura del lugar, el grupo pudo apreciar un trono custodiando un inmenso altar deforme que daba la impresión que respiraba, esperándolos en el lugar con una sonrisa maquiavélica, un anciano vestido de túnicas oscuras se presenta como el primero, y deseándoles a nuestros héroes una muerte dolorosa convoca al demonio quien seguro de la posición en que se encuentra se dispone a atacar.


¿Podrán nuestros aventureros eliminar el ultimo vestigio de mal que anida en el templo de la consunción total?
La respuesta se conocerá en el futuro cercano

sábado, 25 de enero de 2020

Capítulo 24. La piedra Onirica


Con una furia en sus ojos Jon confronta a Bartoz y de un golpe lo derriba, preguntando que fue lo que le paso a su hermana, Guts se acerca deteniendo a Jon por la espalda evitando el posible conflicto. Bartoz se levanta y comenta: “fue decisión de Azgheda, no quería que ustedes se involucraran con el pacto del diablo”, y posteriormente procede a contar el pacto completo que tuvieron con el diablo, Jon decide regresar a obligar al diablo de devolver a su hermana, pero Guts le informa lo mucho que han avanzado y que si regresan, la posibilidad de llegar nuevamente a este punto sería imposible, Jon entendiendo la situación acepta continuar.
Mientras todo esto pasa Rhaegar se concentra para curar sus heridas, de forma veloz, las múltiples heridas se van cicatrizando a una velocidad sorprendente, por su parte Adgamis decide vigilar las escaleras para evitar ser atacados por sorpresa, mientras Tauriel inspecciona el lugar, encontrando un panel secreto con una piedra de obsidiana, Guts al ver la piedra reconoce que la piedra es una especie de teletransportador, viendo las opciones el grupo decide tocar la piedra.
El teletransportador conduce al grupo a una especie de cámara de torturas, en donde se encontraba atestada de maquinas destinadas a infligir el mayor dolor posible, en el techo se encontraban múltiples mangueras en donde recorría en su interior un liquido de color violeta oscuro, el grupo decide investigar por el sector, sin embargo no fue mucho lo que tenían que explorar, ya que al frente de ellos se encontraba el amo del lugar, un semielemental de tierra custodiado por muchos tumularios, torturando con su látigo a los prisioneros que se encontraban allí, Adgamis viendo que el semielemental se encontraba distraído lanzó su clásica bola de fuego a los tumularios, para aniquilarlos, sin embargo, los fuertes tumularios resistieron el potente hechizo y se dispusieron a atacar. Con las armas al frente, el grupo se enfrentó a las criaturas, mientras el semielemental se preparaba con su potente espadón a la batalla, Adgamis aprovechó uno de los pergaminos conseguido y le lanzó un poderoso dominar persona al enemigo, controlándolo en el acto, el semielemental bajo las ordenes de la hechicera se encargó de eliminar al resto de los tumularios junto con los guerreros del grupo, una vez terminada la batalla y con su nuevo “aliado” liberan a los prisioneros, Festalon Girrot un clérigo elfo de Elhonna, Erdso un monje humano y Tamme una plebeya humana de Rastor quien se encontraba con su amiga Jear una mujer orca también plebeya, Rhaegar la reconoce pues ella era originaria de la tribu de su tía Kreugna, estos rehenes agradecieron a los héroes y con mucha firmeza todos decidieron ayudar a los mismos a terminar de eliminar el atrio interior.
Es entonces que Adgamis le exige al semielemental regresar las cosas a los rehenes, cosa que hace mientras se presenta ante su ama como Yrthuk Innar, entre las cosas se encontraba una varita de curar heridas leves, la cual Festalon uso hábilmente en curar a los rehenes incluyéndose, Tauriel buscó nuevamente en el lugar, encontrando otro panel con dos teletransportadores, uno para regresar y otro para continuar a un nivel inferior, el grupo decide seguir bajando dentro del atrio interior. El siguiente nivel se encontraba iluminado con unas antorchas de revelación situadas sobre unas pértigas, las cuales iluminaban el suelo , en donde se encontraba un mapa en relieve de todo el continente, tierras como Greyhawk, Freeport, Hommlet, Rastor, e incluso el lejano Sunndi se podían apreciar, sin embargo, las pértigas generaban unas sombras que asemejaban unas garras que acechaban el mapa, el grupo intuyó que este lugar era una especie de teletransportador, pero sin saber como usarlo decidieron continuar, igual que el nivel anterior se encontraba otro panel, que conducía a un nivel inferior, nuestros héroes decidieron seguir descendiendo.
En el siguiente nivel se encontraron en la biblioteca del atrio, una habitación lúgubre con infinidad de libros, ojeando un poco vieron bastantes tomos de nigromancia e historia, pero con el tiempo en contra el grupo buscó inmediatamente el panel para continuar descendiendo. En el siguiente nivel los aventureros llegaron a una pequeña habitación redonda, la cual solo se encontraba un objeto, un brasero de cristal que contenía un líquido negro obviamente maligno. Adgamis ordena a su esbirro que buscara en el interior, Yrthuk obedece metiendo la mano, inmediatamente la fuerza vital del guerrero se va de su cuerpo, y es solo con la ayuda de los demás que logran sacarlo de allí, afortunadamente Yrthuk logró sacar un poderoso talismán que Adgamis luego de identificarlo, vió que era un talismán de pureza.

El grupo continuó descendiendo al último sub-nivel lamentablemente esta habitación era con forma de cono invertido, y a diferencia de las otras habitaciones sus paredes no eran negras, eran transparentes mostrando el magma que se encontraba alrededor de la extraña torre, la base de la misma se encontraba al descubierto con tal propósito de caer directamente al magma ¡Peor aún!  Solo se podía evitar una horrenda muerte únicamente colgándose de unas cadenas que se encontraban en el techo, eso no era todo, cuatro quasits se encontraban en el lugar ansiosos de eliminar a los intrusos.
La mayoría de los héroes pudieron aferrarse a una de las cadenas, Shadow por ser un caballo cayó directamente al suelo, pero Adgamis usó su varita de levitar para evitar la fatídica muerte, por su lado Tamme no pudo sostenerse y cayo al fondo, Tauriel lanzó su poción de protección al fuego, evitando gran parte del daño de la plebeya, mientras el grupo estaba en este apuro, los quasits se lanzaron al ataque, la situación se complicó aun más cuando el monje Erdso se volvió loco y empezó a atacar tanto a enemigos como amigos, Guts le informa a todos que los que no puedan pelear intenten irse del lugar, Rhaegar buscó con suma urgencia el panel secreto para regresar, mientras Adgamis lanzaba sus conjuros de levitar a la plebeya y a los que no pudieran trepar, solo Tauriel y Jon pudieron hacerle frente a los quasits, mientras Bartoz intentaba calmar al monje.

Luego de derrotar a los demonios Adgamis logra hechizar a Erdso, dándose cuenta de la marca de la hermandad escarlata, por un momento decidió dejarlo en el lugar, pero Bartoz toma al monje y dirigiéndose al panel huye con él.
Una vez en el anterior nivel, Festalon revisa al hechizado monje y se de cuenta que las torturas volvieron loco al hombre, el grupo decide darles a los rehenes uno de los palos de refugio e indicándoles la situación del atrio exterior les piden que esperen en el lugar, Adgamis espera que el monje hechizado no muera, pues tiene muchas preguntas sobre la maligna secta.
Nuevamente solos, los aventureros subieron la sinuosa escalera al segundo nivel, en el se encontraron con la piedra onírica, una enorme roca multicolor que se ensanchaba a medida que subía al techo, siendo protegida por varios paneles de color ocre, los cuales al analizar su naturaleza mágica Adgamis determina que son espacios extradimensionales tal como el conjuro de la magnífica mansión de Mordenkainen, siendo un total de cinco espacios extradimensionales, el grupo decide revisarlos, encontrando habitaciones vacías posiblemente de los soñadores de la perdición, aunque uno de ellos poseía un arcón con varios conjuros útiles, que el grupo aprovecho tomar para un futuro cercano.
Por su lado Tauriel vio un armario que contenía 10 pociones que luego de la identificación de Adgamis, se descubrió que eran pociones para poder atravesar la piedra onírica. Tomando todos los objetos útiles el grupo subió las escaleras al tercer nivel.
En este nivel el grupo observó que la habitación estaba casi ocupada por la piedra multicolor que va del suelo al techo, siendo mas gruesa a medida que subía al techo, algunas plumas enormes se veían en el suelo y un ruido de gruñidos se escuchaban en el otro lado, Tauriel usa un pergamino de visión verdadera y se da cuenta de un poderoso ser que se encontraba al final de la habitación junto con varios tumularios, Bartoz alcanza a observar la pluma y con la descripción de Tauriel, deduce que es un demonio Vrock.

El ser demoníaco al detectar la presencia de los héroes se lanza al ataque con su poderosa presencia, los Tumularios de igual forma lo siguieron a la batalla, es entonces que Adgamis usa un hechizo de muro de fuego para evitar el avance de los enemigos, pero estos fuertes tumularios poco o nada se hicieron daño al atravesar el poderoso muro, todo quedó a manos de los guerreros Bartoz, Rhaegar, Guts y el dominado Yrthuk eliminar a los tumularios, mientras Jon y Adgamis usaron sus flechas y proyectiles en contra del poderoso demonio.

El inmundo vrock poco pudo hacer algo en contra de los héroes así que el demonio huyó del lugar teletransportándose, no sin antes dejar otro vrock en su lugar, sin embargo, la amenaza de los tumularios ya no existía, por lo que los guerreros avanzaron al demonio eliminándolo en un santiamén, victoriosos el grupo continuó en el siguiente nivel.
Este nivel ocupado casi por completo por la enorme piedra emanaba una aura de locura, el grupo al observar en su interior, veían formas oscuras que parecían estar flotando muy lentamente dentro de la piedra como si fueran a la deriva, es ahí cuando tanto Tauriel y Rhaegar los invade el aura maligna y de repente caen desmayados, dejando al resto del grupo en shock.

jueves, 16 de enero de 2020

Capitulo 23. El orbe de la muerte plateada

El tiempo apremia y nuestros héroes continúan el camino, saben que deben ir a las puertas dobles en donde el frío era tan intenso que les helaba el alma cerca del cuarto de Hedrack, allá está su entrada hacia el atrio interior y la obtención del orbe mencionado por Varachan, los aventureros siguieron por el camino retornando a la entrada de la puerta del agua, confiados en su poder fueron emboscados por la antigua mascota del guardia Kuo-Toa de la puerta del agua, un Khuul salvaje que dentro de la piscina del cuarto usó sus mejores ataques en contra de Rhaegar, apresándolo con sus fuertes tenazas, tanto Azgheda como Tauriel atacaron a la criatura, pero se dieron cuenta que alguien en las sombras estaba ayudando al monstruo, Adgamis usó su vista que mediante poderosos conjuros élficos lograba ver lo invisible, notando un pequeño demonio que conjuraba en favor del Khuul.
La hechicera dispuso sus proyectiles mágicos en contra del demonio, logrando desconcentrar al ser, quien en su locura se transformó en un lobo terrible que atacó sin piedad a los más cercanos, pero gracias a la unión del grupo, los monstruos fueron aniquilados. 
Sin más sorpresas el grupo llega al cuarto designado, el frío era extremo y solo el poder de los mantos purpuras del dios impío podía resguardar las bajas temperaturas, una vez dentro del cuarto la oscuridad era abrumadora, solo se lograba ver mediante la antorcha de la revelación la cual fue encontrada junto con los mantos, no era necesario ser un poderoso clérigo o un paladín para sentir el mal que se encontraba alrededor, tal era la energía negativa que se sentía, que nuestros héroes sintieron el terror que recorría su espalda, Shadow, el caballo endemoniado de Jon, alzó sus pezuñas en una posición amenazante, mientras que la montura de Bartoz se desvaneció en una bruma de niebla, también el rehén que nuestros héroes tenían en su poder, enloqueció y en una jugada desesperada rompió sus ataduras corriendo entre la oscuridad, perdiéndose en el lugar.

Los aventureros investigaron, encontrando las palancas mencionadas por Varachan y procedieron a realizar el ritual para conseguir el tan anhelado orbe, luego de formar la llave maestra (unión de las llaves mayores que poseían) girar las palancas en el orden y soplar el cuerno maldito, una cortina purpura se asomó frente a ellos, el lugar conducía a la cúpula oscura, solo allí se encontraría el orbe, Azgheda decidió ir por el objeto y despidiéndose de sus amigos entró con la antorcha.
Dentro solo se encontraba un huevo encima de una plataforma, una voz profunda resonó en el lugar 

“De nuevo los mortales osan penetrar en la cúpula oscura, arrodíllense ante la esencia de Tharizdun y serán bendecidos con sus regalos, búrlense de él y serán aniquilados” 

Azgheda se acercó notando a su paso el nombre de Tharizdun escrito en la misma plataforma, sin vacilar la druida se arrodillo y mientras mencionaba el nombre del dios tocó el huevo, este se rompió mostrando una calavera plateada con unas protuberancias en la coronilla, de repente la voz profunda hablo con la druida.

“El orbe del olvido ya fue anteriormente tomado, por lo tanto, coge esta copia y sírveme”


Azgheda al tocar el orbe una proyección del templo del mal elemental mostró una calavera de cristal parecida al orbe de la muerte plateada, el orbe le enseño también secretos que puede ser usado por el portador del mismo, sin embargo, Azgheda prefirió salir del lugar, pero al darse cuenta se encontraba en otra área, como si hubiera sido teletransportada, aquí el lugar emanaba a muerte, la druida se encontraba en los pies de una sinuosa escalera oscura provista de un elegante pasamanos y al fondo un altar oscuro en donde alcanzó a apreciar dos pares de ojos rojizos que emanaban odio, la druida sin vacilar dio media vuelta y huyo de la habitación.
Corriendo con todas sus fuerzas la druida se encontró con sus compañeros, pero si Azgheda estaba destinada a obtener el orbe, Tauriel sería la persona ideal para poder usarlo, debido a su aura oscura de asesina, todos los demás estuvieron de acuerdo, y dejando el lugar se fueron a descansar.
Al día siguiente, los héroes decidieron ir al atrio interior por el pasillo secreto encontrado por Tauriel, por el camino se toparon con un muro de fuerza, el cual fue destruido con un desintegrar de Adgamis, al salir se encontraron en el patio mencionado por la asesina, era de día, aunque en este punto no se podía ver el sol por culpa de los vapores sulfurosos emanados por las grietas del volcán dormido, pero algo si se pudo apreciar en toda su magnificencia, erguida como una aguja se encontraba en el centro la torre de la aguja negra, morada de los soñadores de la perdición.


Los aventureros llegaron a la puerta y mostrando el orbe de la muerte plateada exigieron a la mágica puerta parlante acceder a su interior, la puerta burlona decidió seguirles el juego, no sin antes despertar a los habitantes de su interior.
El primer nivel fue una sorpresa para el grupo, ya que fueron recibidos por los tumularios vigilantes del patio y los guardianes del mismo, un par de engendros producto de la unión monstruosa entre dragones y dinosaurios, cubiertos de metal derretido sobre sus alas verdes y negras, otorgándoles una armadura adicional a las ya muy fuertes escamas.
Los monstruos atacaron sin piedad, el primero se abalanzó sobre nuestra valiente druida, quien a pesar de estar nuevamente convertida en oso polar su pelaje no resistió a las fuertes mandíbulas de la criatura, el otro monstruo lanzó su arma de aliento y es cuando Adgamis uso de sus velos místicos para bloquear el arma, mientras los poderosos tumularios se lanzaron en contra de los guerreros. Todo este ruido de batalla atrajo la atención de un guardia vestido con túnicas oscuras y cubierto con un casco ornamentado de cuernos, quien se encontraba acompañado de mismísimo Satau, los cuales bajaron las escaleras del segundo nivel para apoyar a sus criaturas.


Azgheda al ver eso, decide conjurar un mar de peces fantasmagóricos que se dispusieron a devorar a todo ser que se encontrara en el lugar, Jon decide junto con Bartoz ayudar a Azgheda quien se encontraba muy herida en contra del monstruoso semidragón verde, Guts por su parte avanza en el mar de peces fantasmales para encarar inmediatamente a Satau, pero su paso es cortado por la horda de tumularios impidiendo su avance, mientras tanto Rhaegar decide defender a Adgamis la cual estaba a punto de ser devorada por el otro semidragón, Tauriel por último se vuelve invisible y decide tomar por sorpresa al oráculo ilicido.

La pelea se tornó dramática cuando en un giro de acontecimientos, Satau se teletransporta con el guardia cerca al semidragón negro, Tauriel aprovecha para atacar al guardia, apuñalándolo por la espalda, pero el guardia era mas poderoso de lo que ella pensaba y con una palabra la paralizó en su totalidad justo a merced del mismo. En ese momento una voz resurgió en su cabeza, era la voz de Satau quien se expresó con mucho goce y deleite: “Pequeña niña, muy pronto tus pesadillas vistas en mi cuarto se harán realidad, serás violada y torturada lentamente hasta que podamos extraer tu delicioso cerebro de tu cráneo”


Tauriel recordó si visión y siendo incapaz de reaccionar esperó su muerte invadida por el terror, pero gracias a Adgamis quien en el último minuto levantó su ultimo velo para proteger a su hermana electrocutó al oráculo matándolo al instante, el guardia quien era el primer soñador de la perdición con quien nuestro grupo se enfrentó, logro fortalecer aún más al semidragón, quien despedazo a Rhaegar dejándolo al borde de la muerte, el semiorco recurre a su furia salvaje para caer de forma heroica en el combate contra tal abominación, por su parte Jon llena de flechas al guardián mientras Bartoz, Azgheda y Guts terminan con el otro semidragón y los tumularios restantes.


Una vez finalizada la cruenta batalla, Azgheda recupera su forma humana y viendo que el pacto con el diablo no puede ser debido a la muerte del oráculo del templo, decide encerrar el alma del ilicido en la gema, sin embargo las condiciones del trato con el diablo eran precisas y las almas que buscaba eran las de la triada, en concreto el alma del segundo, por lo tanto, como castigo el cuerpo de Azgheda también fue encerrada dentro de la gema.




¿Cuál será el destino de Azgheda? ¿Qué otros peligros esperan a nuestros héroes? Uno a uno van cayendo y al final ¿todo será oscuridad y destrucción?


viernes, 3 de enero de 2020

Capítulo 22. Pacto con el diablo

Con tantos peligros encima, Guts decide tomar las riendas del grupo y los organiza de tal forma que se disminuyan los errores, su prioridad limpiar el atrio exterior comenzando con el dragón que los acechaba, pero esta vez irían preparados, formándose en tres grupos unidos una avanzada, compuesta de Tauriel, Azgheda y Rhaegar, un grupo central conformado entre Adgamis y Bartoz, y la retaguardia en la que Jon y el mismo Guts, tendrían de tal forma que evitaran ser emboscados, si los problemas ameritaban el conjuro de transposición benigna de Adgamis cambiaría a los miembros que tuvieran problemas. Una vez decidido el avance, Tauriel y Azgheda continuaron rastreando al dragón mientras visualizaban cualquier trampa.
No demoraron bastante, pues el olor del dragón se sentía al frente, un miedo incansable recorrió el cuerpo de Rhaegar, quien empezó a chirriar sus dientes, cuando de repente llegaron al lugar, una inmensa bóveda con un amplio pozo cubierto de monedas y joyas, y sobre el tesoro un dragón enorme de color rojo veía al primer grupo, Tauriel sintió que la presencia del dragón era demasiado para ella y quiso pasar desapercibida volviéndose invisible, pero los sentidos agudos del dragón cayeron con el plan, Rhaegar por su lado no quiso acercarse más y tomo distancia, dejando a las dos jóvenes frente a la imponente criatura.
El dragón saludó cortesmente con una voz femenina muy dulce a pesar de su tamaño: -Oh, veo que por fin la presa se digno a salir de su escondite para evitarme la fatiga de buscarlos, es bueno saber que la comida sabe cuando es comida, ¡bien! Sepan que se considera un honor ser devorados por Chymon guardiana de la puerta del fuego-
Azgheda replico ante tal provocación y se lanzó directamente al ataque, pero en ese momento del techo de la bóveda, varios jinetes de aracnófagos salieron al ataque en contra de la druida, mientras Chymon usaba su potente arma de aliento en contra de la misma, Tauriel al ver eso, desmontó rápidamente a un costado llegando a la pared, mientras que la osa saltó a un lado cubriéndose con una roca, mientras empezaban los ruidos de batalla, los demás se acercaron Rhaegar todavía asustado, decidió esperar a que un jinete se acercar a su hacha para destrozarlo, Adgamis cambió la naturaleza de sus hechizos para lanzar bolas de hielo en contra del monstruo, Jon por su lado empezó a eliminar a distancia a los jinetes para dejar a las monturas enemigas sin control, en todo eso, Tauriel aprovecho y con sus botas de trepar cual arácnido, pudo subir por una pared y eliminar a un jinete, tomando el control de su montura, ahora podía acercarse mejor al dragón.
Guts indico a Adgamis y Azgheda que debían evitar que Chymon volviera a lanzar su arma de aliento mientras que los demás acababan con los jinetes, todos se movían a toda velocidad, mientras los ataques pasaban, otra arma de aliento de Chymon se asomaba esta vez dándoles de lleno a la mayoría de los héroes, a excepción de Jon.
Es entonces que Bartoz bajo de su montura y auxilio a Adgamis, mientras Guts los protegía de cualquier ataque, Rhaegar avanzó contra los aracnófagos que se encontraban sin jinete y Tauriel logro colocarse detrás de Chymon para realizar su ataque furtivo, sin embargo, la piel de Chymon era muy gruesa y nada pudo hacer en contra de la dragona.
Chymon empezó así su ataque y mientras extendía sus alas para volar, lanzó su furia en contra de Azgheda quien a pesar de su grueso pelaje, pudo herirla varias veces dejándola malherida, ella sin embargo no flaqueó e intento asestar un mordisco obligando a Chymon a bajar al suelo, momento que Bartoz aprovechó y montando su montura cabalgó en contra del monstruo perforando su piel y matándola en el acto.
Los jinetes sobrevivientes intentaron escapar, para avisar a más guardias del deceso, pero Jon logra invalidar la acción y acaba con los jinetes restantes, exceptuando a uno a quien el grupo lo toma como rehén, este miembro les dirá toda la organización restante del templo pensaron todos.
Aprovechando la situación Azgheda y Jon revisaron que nadie mas se acercara, mientras Bartoz y Guts hablaron con el Jinete, quien les informó de un huésped del atrio, un poderoso diablo Cornugón al que los lideres del culto lo habían convocado para realizar un trato, también indicó los aposentos del oráculo Satau y las fuerzas remanentes del atrio que ya no eran muchas, ¡por fin se podía saborear la victoria!, Tauriel mientras tanto, revisó el tesoro del dragón, dándose cuenta que rea una ilusión, pero en el centro del piso cóncavo de la habitación, se encontraba un pozo que daba acceso al verdadero tesoro, miles de monedas de oro, plata y cobre, y cuatro habitaciones con diversas trampas que contenían en su interior pergaminos poderosos que Adgamis recibió con gusto, pero algo que nuestros héroes no se percataron en su felicidad fue lo siguiente, habían pasado mucho tiempo revisando los tesoros y ningún enemigo se había acercado, tal vez los miembros del mal elemental estén preparando un contragolpe.
Una vez traídos los objetos, Azgheda y Bartoz decidieron hablar con el diablo y verificar de que lado se encontraba este ser, muy pronto llegaron a su habitación, una amplia cámara provista de una cama cómoda con varios huesos de animales grandes, caballos en su mayoría, al fondo el diablo quien no se inmuto con la presencia de los dos héroes, musitó que los estaba esperando, sabía de los intrusos que estaban generando caos en el templo y decidió ayudarlos, a cambio de que le consiguieran el alma de uno de los miembros más poderosos del culto -El segundo-, el gustosamente les ayudaría al ingreso del atrio interior, pero para eso necesitaría del mismo oráculo, Azgheda y Bartoz no estaban convencidos del trato, pero las almas de estos miembros igual irían al infierno o el averno, no estarían haciendo un acto maligno en sí, además era mejor no tener una batalla innecesaria en contra de un poderoso diablo, así que aceptaron el trato, pero, ¿No habrá algo más en este tipo de trato?
El diablo les entrega entonces un medallón que atrapa el alma del vencido y dándoles una despedida menciona unas palabras confusas: -Señores les deseo que su viaje no tenga contratiempos y que culminen con su misión lo más pronto posible- Al encuentro con sus compañeros hablan con los demás pero no les comentan todos los detalles del trato, por lo que el siguiente paso era capturar a Satau, así que todos se dirigieron a sus aposentos.
En la habitación iluminada con una pequeña vela con una llama violeta, el grupo vio que no había ninguna criatura, tan solo un pozo que conducía a la inmensa oscuridad, Tauriel y Azgheda decidieron descender para capturar al oráculo una vez en su interior, las jóvenes encontraron unos artefactos que permitía ver los objetos consagrados de Tharizdun, como es el orbe de la muerte plateada mencionado por Varachan, pero ningún rastro del ilicido oráculo, solo una cámara con varias columnas, mientras las jóvenes se acercaron al fondo de la cámara visiones de azotamentes las atormentaron de diversas formas, la visión de la druida fue que sus amigos eran devorados por los azotamentes y luego ellos devoraban el cuerpo de ella.
Por su parte Tauriel sintió como era violada por un consorcio de azotamentes para que terminara su dolor con la extracción de su cerebro, Azgheda al salir de su visión concluyó que Satau se encontraba invisible destruyendo la mente de ellas mientras el se deleitaba, por lo que informa a los demás del grupo por fuera del pozo, Adgamis usa su conjuro de purgar invisibilidad y desciende también al pozo, sometiéndose también a su propia pesadilla en donde su propio padre era un ilicido que le succionaba su cerebro, la hechicera logra salir de su ilusión,  pero lamentablemente el oráculo no se encontraba en el lugar, solo había una mesa de obsidiana que tenía una jarra con un misteriosa polvo.
Ante la impotencia Azgheda rompe el jarrón, pero Tauriel con su astucia se le ocurre imitar a Naquent para engañar a Satau mediante el medallón de contacto, sin embargo, el ilicido ya sabía de los planes de las muchachas, no por nada era el oráculo del templo, y sus visiones le habían mostrado los problemas que el grupo les causarían al templo del mal elemental, por lo que tomó medidas y su captura no sería fácil, el grupo con rabia por haber fallado en la misión, descarga su impotencia en los siguientes enemigos que fueron un par de nagas oscuras,, las mismas que les menciono la saga marina Gouquog en el templo del agua tiempo atrás, y, a pesar de su emboscada y sus trampas y conjuros que tenían preparados, fueron vencidas fácilmente por el grupo.
Y con la muerte de las ultimas defensas del atrio exterior, nuestro grupo se dirige al ultimo lugar en donde puede estar el preciado orbe, y posiblemente también a Satau.




Epílogo

Guts abrió los ojos, la sonrisa de Tauriel de ver que su amigo se encuentra con vida, mientras se incorpora Kella intentaba rastrear a los...