martes, 31 de marzo de 2020

Capítulo 27: Regreso a Hommlet


Con lágrimas en los ojos de Adgamis que denotaban una inmensa furia, la hechicera descendió al octavo nivel de la torre oscura, allí el fiel escudero de Rhaegar los esperaba a ella y a los demás aventureros, mientras el grupo se recomponía de la perdida de la picara, Bartoz curaba las heridas de Guts, al fin el guerrero recobrando el conocimiento supo del fin de su compañera, levantándose de un salto, el joven decide hacer todo lo posible para devolver a la vida a Tauriel, le comenta a los demás de poder ir al reino del príncipe Thrommel y cobrar la recompensa con el fin de tener los recursos para salvarla, el grupo estuvo de acuerdo, pero antes deben ir por las personas liberadas, usaron su ultimo palo de refugio para regresar al cuarto de Varachan.
En el atrio exterior las cosas no habían cambiado, en el cuarto se encontraban los últimos prisioneros, el clérigo elfo Festalon, las aldeanas Tamme y Jear y el monje hechizado Erdso, allí mientras Festalon curaba las heridas de todos, el grupo les contaron lo vivido en la torre oscura, en su historia el clérigo elfo de Corellon le interesó el espíritu que salió del altar mayor cuando fue destruido, recordando la historia del culto del mal elemental y la descripción del altar en forma de hongo, dedujo que el espíritu no era otro que el de la misma diosa demonio Zuggtmoy reina de los hongos, la cual fue atrapada por el culto del mal con el fin de usar su poder para el dios aprisionado, o esa es la teoría que les comentó al grupo.
Ahora todos listos recogieron provisiones del atrio para salir una vez por todas del templo de la consunción total, pero algo faltaba, el grupo debía hacer una ultima visita al diablo astado con quien el grupo tenía asuntos pendientes, Jon y el grupo se dirigieron hacia la habitación del cornugón, este los esperaba intrigado de los resultados del encuentro con la triada, Jon arrojando el medallón le informa que los espíritus del primero y de la tercera se encuentran dentro, pero también su hermana se encuentra en el medallón. El cornugón riendo ve como el grupo falló la misión del diablo, y lamentando la suerte de la druida se dispone a abandonar el plano, pero Guts recordando la perdida de Tauriel y con el deseo de no perder a nadie más, exige un nuevo trato al ajeno. El cornugón viendo el fuerte espíritu del guerrero accede y entregando un nuevo medallón azulado le impone al guerrero conseguir el alma del segundo en un lapso de un mes de lo contrario el alma del guerrero será arrastrada por el cornugón a los nueve infiernos, Guts accediendo este nuevo trato ve como del medallón verde sale nuevamente Azgheda, quien abraza a sus compañeros en especial a Adgamis, y lamentando la perdida de Tauriel se disculpa con todos por no poder haberlos ayudado, explicando que dentro del medallón podía ver todo lo que pasaba, ahora con una nueva misión y sabiendo lo poderosa que era la triada, el grupo decide mejorar su equipo para tener una mejor oportunidad, además de poder revivir a Tauriel, sin embargo, Rhaegar decide quedarse un tiempo más para asegurarse que el Stralagos sea liberado de todo vestigio del culto, por lo que dando parte de su tesoro para revivir a Tauriel a cambio de las llaves menores, los demás ven con buenos ojos este trato, dirigiéndose a las minas por la puerta de fuego en donde el grupo sabía que habían acabado con los guardias de esas torres en su batalla contra la dragona, los aventureros fueron a las minas, allí se reunieron con el clan de Rhaegar y se despidieron de su amigo, continuando a la aldea de Rastor.

Templo de la consunción total
“Al despedir a los compañeros con quien viví muchos peligros, por fin regreso nuevamente con mi clan, mi tía nos recibe a Ragnar y a mí con grandes noticias, el clan ha eliminado por completo a los pocos adeptos del maligno culto situados en las minas, ahora tenemos este lugar para expandirnos y ser un clan poderoso, pero antes debemos hacer algo con los guardias de las torres, para eso estoy pensando en forjar una alianza con Urolax y los osgos del sur de las minas.
A la mañana siguiente me reuní con Urolax, su grupo mermado pero fuerte tomaron en buena medida la alianza, ahora la combinación de nuestros guerreros pueden hacer frente a las torres y a sus guardias, pero me preocupa los rayos de las mismas, sin embargo, Urolax tiene un plan con lo espero que resulte.
A primera hora de un nuevo día nuestro ejercito esta preparado para eliminar a los guardias, siendo una fuerte infantería podremos acabar con los guardias inmediatamente, los rayos de las torres no serán problema, Urolax trajo consigo lobos terribles que nos servirán de monturas para llegar más rápido, también sus chamanes Steeran y Fesad nos proporcionarán conjuros de protección para resistir el daño, ahora lo que falta es avanzar con nuestro grito de batalla.
Tres días han pasado y finalmente hemos eliminado a los guardias de las torres, dentro se encontraban unas criaturas que alimentaban los rayos, estas “criaturas electrizantes” no parecen ser una amenaza, es más servirán estas adquisiciones como nuestras mejores defensas las torres de rayos ahora son nuestras, también me ha llegado un mensaje de la druida explicando cuando y donde debemos encontrarnos, me dirigiré a la ciudad de Verbobonc para reforzar el hacha de mi padre y luego hacia Hommlet”.
Rhaegar




Rastor
“Dejando a Rhaegar nos dirigimos a la aldea de Rastor ha pasado un buen tiempo desde que pise ese lugar, mi sorpresa se incrementa al llegar al lugar cuando veo a mis antiguos compañeros Jurrikath y Tymerian, comprendo que fuimos los únicos sobrevivientes al maligno templo, allí descansamos todos, intercambiando historias descubro algo increíble, el príncipe Thrommel se encontraba vivo dentro del templo y mis compañeros lograron rescatarlo enviándolo con el canon del pueblo de Hommlet, también me entero del embarazo de Tymerian y su actual romance con el arquero Jon, luego de pasar la noche y descansar, decidimos separarnos, Adgamis nos comentó que decidió perder un conjuro de su magia caótica para poder teleportarnos por los diversos lugares a los que nos debemos dirigir, Azgheda decide quedarse un tiempo en Rastor para luego encontrarnos en Hommlet, fijamos el plazo de quince días, para darnos el tiempo suficiente de destruir el templo del mal elemental y ayudar a Guts a obtener el alma del segundo. Todos estuvimos de acuerdo, Azgheda trajo un pequeño ratón como mensajero para informar a Rhaegar de nuestros planes, con eso Jon y Tymerian decidieron ir a Verbobonc para poder tratar a su caballo, el resto nos dirigiremos a Furyondia con el fin de convencer al rey Belvor que su hijo se encuentra con vida”.
Bartoz



Furyondia
“Luego de dejar en Verbobonc a Jon y Tymerian regrese a Rastor para levarnos a Furyondia, y poder hablar con el Rey para que nos den lo prometido y salvar a mi hermana, pero al no haber visto nunca antes el reino y solo basándome en las descripciones de Bartoz, nuestro destino fue adverso y la teleportación fue fallida hiriéndonos en el proceso, por fortuna Bartoz me reconforta comentándonos que no estamos lejos del lugar de destino, convocando su montura decide guiarnos a la capital del reino, tomándonos cuatro días en llegar, en el camino noto la tristeza de Guts, su intento de sacrificio al momento de salvar a mi hermana no fue normal, tal vez en su corazón tenga un sentimiento mayor que la amistad que siente por ella, ojalá si podemos revivir a mi hermana florezca el amor entre ellos.
Mientras Guts y Jurrikath fueron al mercado para reforzar nuestro equipo, fui con Bartoz quien logro una audiencia con la princesa Jolene esposa del príncipe Thrommel, le informamos a ella de los horrores vividos en el templo y de cómo pudimos rescatar al príncipe, mostrando el medallón de él y reforzado con las palabras de Bartoz como caballero de Furyondia, la princesa nos dio los fondos necesarios para revivir el cuerpo de mi hermana, sin embargo, los clérigos del reino no eran lo suficientemente hábiles para traer de regreso a Tauriel por lo que devastada salí del castillo a encontrarme con los demás. Reunidos nuevamente Jurrikath me comenta que existe un anciano clérigo muy poderoso que puede hacer lo que necesitamos, al preguntar sobre el clérigo, Jurrikath me dice que se llama Riggby y es el sumo sacerdote de Boccob en la ciudad de Verbobonc, nuevamente con una pequeña esperanza de ver a mi hermana, descansamos en Furyondia por ultima vez y a la mañana dirigirnos con Jon en Verbobonc”
Adgamis




Verbobonc
“Trasportados a la ciudad de Verbobonc lo primero que Tymerian y yo realizamos fue ir con un templo de Elhonna para poder salvar a Shadow, lugar que encontramos a las afueras de la ciudad, los clérigos lograron realizar los tratamientos necesarios para operar la extremidad de mi compañero, recordando la amputación realizada al mediano que rescatamos en el templo y dejándolo al cuidado de Terjon mi corazón dio un salto, ¿Qué fue de ellos?, mientras me preguntaba y donaba los recursos necesarios al templo, la extremidad de Shadow empezó a crecer nuevamente gracias al conjuro de regeneración de los druidas del templo, agradecido con los dioses hable con Tymerian para que regresara a Rastor, sin embargo, ella sabiendo de los peligros que yo me enfrentaba, decidió ayudarme en nuestra campaña, juntos a la mañana siguiente reforzamos nuestro equipo y emprendimos viaje a Hommlet”
Jon

“Llegamos a Verbobonc luego de mucho tiempo, exigimos ver al sacerdote Riggby, pero su rígida política de audiencia con el sumo clérigo, nos demoro el verlo, duramos dos días mas para poder reunirnos con el viejo. Al fin cuando tuvimos la audiencia con Riggby descubrimos que el anciano era un antiguo miembro de la ciudadela de los ocho, tenía muchas preguntas acerca de la vida de mi padre o de Tenser, pero lamentablemente el tiempo es el indicado y con el tiempo en contra solo tenemos el tiempo para lo necesario y eso era revivir a Tauriel, si salimos de esta, regresaré con el con las dudas que tiene mi mente.
Riggby accedió a nuestras peticiones y con todo el poder del clérigo, realizó el ritual y una luz cegadora trajo el cuerpo de Tauriel del más allá cubierta de túnicas blancas reposando en el altar, al acercarme noto que nuestra amiga duerme profundamente, esperando que despierte le agarro la mano pero no hay respuesta, Riggby nos explica que el shock de su muerte fue demasiado para que Tauriel despertara inmediatamente, pero con el tiempo ella recobrara el sentido, solo espero que así sea”
Guts




Viaje a Hommlet
“Mientras mis amigos de teleportaron decidí quedarme y meditar con la naturaleza, tal vez con suerte Beory pueda hablar conmigo, luego de dejar al cuidado del monje Erdso a Rerrid y acompañar a sus hogares a Tamme y Jear, le pregunté al elfo Festalon de lo que quiere realizar, este me comenta su deseo de regresar a las tierras de Celene, el reino de los elfos situado al sur de Hommlet, ya que nuestros caminos eran los mismos, le propuse que fuéramos juntos, Festalon con agrado acepto.
Deje a Festalon en la antigua casa de Tymerian mientras me internaba al bosque a meditar, allí en comunión con la naturaleza Beory respondió a mis plegarias en forma de un águila gigante a quien tome como mi compañero animal nombrándolo como Gwaihir señor de los cielos, regresando con Festalon me transforme en mi nueva forma de oso terrible y comencé el viaje junto con Gwaihir y Festalon a Hommlet, nuestro viaje duro una decana.
Al llegar a Hommlet avisto al pueblo semi destruido pero en proceso de reconstrucción, me encuentro en primer lugar con Yundi quien funge ahora como el líder de la vieja religión, el me comenta de la fuerte batalla que tuvieron los habitantes del pueblo en contra del templo del mal, pero gracias a los tejones de Burne, Spugnoir, Xaod y el ejercito de gnomos del ducado de Urnst repelieron el ataque, también pude reunirme con la canonesa Y´Dey quien me informa que mi hermano paso con Tymerian días atrás en dirección a Nulb, el quería revisar el movimiento de los cultistas y sabiendo que su tío Elmo se encuentra capturado por el enemigo con mas veras no nos pudo esperar.
Festalon aprovecha para descansar y me comenta continuar hacia su reino, Y´Dey viendo que Festalon no nos va a acompañar, que el paradero de Terjon es desconocido y conociendo los nuevos peligros a los que nos enfrentaremos, decide unirse a nuestra campaña, espérame hermano que pronto lograremos a nuestras vidas, el verde volverá a ver la luz del sol y la oscuridad de Tharizdun desaparecerá para siempre”
Azgheda



martes, 24 de marzo de 2020

Capítulo 26: La cúpula Negra



El inmenso poder del dios encarcelado se sentía a lo largo de la cúpula negra, y en sus redondas paredes se podían distinguir las diferentes tonalidades de la oscuridad, los dos altos pilares soportaban el alto techo en forma de pináculo y los tres altares que se encontraban en el fondo ocupaban un tercio de la habitación. Los pilares intricadamente esculpidos con tentáculos, calaveras, rostros contorsionados, serpientes y otras formas grotescas parecían que se movían, Adgamis con su vista élfica pudo apreciar que los pilares eran meras ilusiones de algo mucho peor, unas columnas de energía violeta formada por múltiples rostros como espectros encarcelados en los pilares. Más allá, los dos altares laterales eran losas negras perfectamente lisas, mientras el altar mayor era una estructura deforme, abultada y de apariencia orgánica, iluminada con una especie de zigurat invertido.
En ese momento Tauriel vio a su madre humana quien la llamaba incansablemente mientras era atraída por el altar mayor, la asesina sucumbió ante el poderoso hechizo de encantamiento y abandonó a sus compañeros  dirigiéndose al altar mayor, los demás no pudieron hacer nada pues la asesina estaba invisible, por su lado el anciano líder del culto “El primero” creo una columna de fuego negro que descendió desde los cielos e impactó contra los guerreros restantes hiriéndolos gravemente, el único que pudo esquivar el conjuro fue Jon, el arquero preparó su flecha para asesinar humanos y se dispuso en aniquilar al maligno clérigo, por su parte Bartoz se intentó enfrentar al demonio Vroc quien preparado con su imagen múltiple se acercó al paladín, mientras los guerreros se curaban de sus heridas, Adgamis iluminó la sala con la antorcha de revelación, eliminando la intensa oscuridad del lugar, ese acto fue tanto una ayuda como una maldición, pues el grupo fue hechizado por otra ilusión Adgamis con todo su poder mágico lanzó un hechizo de desintegrar al primero, pero al momento de ser impactado al enemigo, Tauriel quien por algún motivo se encontraba visible se interpuso en el hechizo, quedando convertida en polvo, Guts al ver eso, lanzó un grito de desesperación, mientras Jon lanzó su flecha asesina fallando en contra la poderosa armadura del primero.
Bartoz quiso ir en contra del clérigo, pero el Vroc frenaba su avance, el paladín intentó castigar el mal, pero también falló golpeando a una de las imágenes del demonio, mientras el primero usó su saber oscuro para paralizar al guerrero Guts, Adgamis vio que el poderoso clérigo estaba imbuido con poderosa magia y decidió disipar la magia del lugar, esto solo afectó al demonio y la ilusión del templo mostrando a Tauriel nuevamente siendo apresada por el altar mayor, pero el altar era un poderoso hongo quien debilitaba poco a poco a la pequeña semielfa, también la hechicera pudo notar que los ojos de su hermana estaban completamente en blanco.
Al ver esto, Guts no pudo contener el amor secreto que le tenía a la joven y vociferando le pidió a la elfa que usara un conjuro para intercambiar de lugares entre el y la asesina, el primero intentó así detener a la hechicera lanzándole un hechizo de desintegrar, pero Jon logro asestar con la ultima flecha asesina el cuerpo del primero muriendo en el acto, el vroc atacó sin piedad al paladín pero poco o nada pudo hacer frente al poderoso hijo de Leomund, Bartoz usando un fuerte contraataque partió con su brillante espada el corazón del demonio mientras maldecía al paladín regresando a su plano.
Pero nada de esta cruenta batalla había terminado, sin que el grupo lo supiera, la tercera logró despertar y engañando a Rhaegar pudo huir de sus grilletes adoptando su forma gaseosa, dirigiéndose a la cúpula negra, una vez sana se dispuso a eliminar a la elfa Adgamis, pero detrás de ella, Rhaegar la siguió atacándola sin descanso, la tercera logró asestar un conjuro de dañar hiriendo fuertemente al bárbaro, por su parte el altar logró debilitar a Guts dejándolo inconsciente y a punto de ser devorado pero Bartoz llegó en su auxilio, Adgamis presintiendo que su hermana se encontraba todavía en un gran peligro, decidió atacar con sus rayos abrazadores a la tercera.
En su locura la tercera supo que todos protegían a la asesina y con una risa malévola destruyó el cuerpo de Tauriel, la perdida fue grande por lo que Jon lanzó sus mejores ataques en contra de la tercera, dejando que Rhaegar la aniquilara con su hacha, Bartoz por su parte atacó sin descanso el altar y con un corte de su espada abrió de un tajo el tubernáculo, expulsando un poderoso espíritu demoníaco en su interior, es cuando el techo de la cúpula se empezó a colapsar pero dando el tiempo suficiente a Bartoz de subir a un inconsciente Guts y los objetos de Tauriel a su montura para salir, mientras Jon recogió el cuerpo del primero con el fin de encerrar el alma del clérigo, Rhaegar pensando en lo mismo, tomó el cuerpo decapitada de la tercera.
Abatidos por la perdida de su compañera regresaron al octavo nivel de la torre en donde Ragnar los esperaba.

¿Que fue del espíritu expulsado y a que ser pertenecía? ¿podrán regresar a la vida a Tauriel? 





lunes, 17 de febrero de 2020

Capítulo 25: Caos y locura

Desnudos en la inmensa oscuridad Tauriel y Rhaegar fueron acechados por macabras risas en sus espaldas, el miedo recorría sus cuerpos, mientras se giraban para ver lo que más allá de la negra oscuridad, las continuas risas se acercaban cada vez más y más, mientras nuestros aventureros intentaban huir. De repente la figura siniestra de dos mujeres repulsivamente feas, cubiertas de verrugas, ampollas, llagas abiertas y con sus cabellos andrajosos aparecieron del suelo agarrándolos y arrastrándolos a un foso de lava hirviendo, sus gritos por más fuertes que eran no se escuchaban en el lugar, el ardor de la lava en la piel era insoportable, creyendo que ese era su final los dos héroes despertaron.
Allí se encontraban sus amigos, sus ropas las tenían puestas y el sentimiento de dolor era como si nunca estuviera, asustados preguntaron por las brujas que los agarraron, pero confundidos los demás aventureros les explicaron que ellos habían caído inconscientes cuando llegaron al nuevo nivel, levantándose nuevamente los héroes continuaron subiendo los niveles en búsqueda de la triada.
En el siguiente nivel viéndose rodeados en su totalidad por la piedra onírica, los héroes apreciaron en su interior los cadáveres de varios sujetos flotando en el interior de la piedra, allí inmediatamente varios proyectiles mágicos salieron de la misma piedra impactando a Rhaegar, Jon uso su yelmo de cazador logrando ver un par de brujas que atacaban a los héroes desde el interior, pronto el arquero avisó al grupo poniendo en alerta a todos, Adgamis usó sus poderes lanzando una bola de fuego a las brujas, pero el ataque solo golpeó a la misma piedra, la cual respondió con una explosión de energía negativa que impacto de regreso a la hechicera, pero a pesar del ataque Adgamis no sufrió daño alguno.
Viendo la terrible situación, los guerreros Bartoz y Guts tomaron las pociones para ingresar a la piedra que encontraron en los niveles inferiores de la torre e ingresaron a la piedra. Una vez adentro la energía oscura era tal que susurros malignos se escuchaban en sus oídos saliendo de los mismos cuerpos que flotaban incitando a caer en la locura de Tharizdun, los guerreros sabían que poco a poco caerían en la locura y serían uno más de los cuerpos flotando en el interior de la piedra, así que debían actuar rápido y asesinar a las brujas. En las afueras impotentes los demás veían la batalla, cuando Tauriel y Rhaegar lo notaron, las brujas eran las mismas que vieron en sus sueños, Adgamis al escuchar esto reconoció a los seres como unas sagas nocturnas, y viendo la fuerte amenaza tomo también de la poción y entró con los guerreros al interior de la piedra.

Mientras Guts lograba asestar golpes a una saga, la misma lanzó rayos de debilitamiento para eliminar al guerrero, con lo que no contaba era que Guts, de sus anteriores luchas sabía cómo derrotar a criaturas lanzadoras de conjuros y con su espada logró devolver el hechizo a la bruja debilitándola en el proceso, lamentablemente Bartoz no corrió con la misma suerte, eliminando toda la fuerza del santo guerrero la saga se disponía a matarlo, por fortuna Adgamis apareció y lanzó rayos abrazadores en contra de la saga, haciéndola retroceder y lastimándola fuertemente.
La bruja con diversos conjuros de proyectiles intentó eliminar a la hechicera mientras la otra bruja hizo lo mismo con Guts, pero no fueron rivales ante los poderosos aventureros, Guts con su habilidad logró asesinar a las dos brujas para luego rescatar a Bartoz, Adgamis aprovechó sus conocimientos en las sagas y con insistencia buscó un tesoro de las brujas conocida como la “piedra corazón”, un poderoso objeto que elimina cualquier enfermedad a quien lo use, con sus sentidos élficos pudo encontrar las dos piedras, dándoselas a Tauriel y Rhaegar.
En el siguiente nivel, los aventureros se toparon en la entrada del nivel con un escrito grabado en la piedra que recitaba lo siguiente “El favor del dios oscuro sonríe a aquellos que están dispuestos a arriesgar mucho para ganar mucho”, nuestros héroes continuaron encontrándose con un muro de fuerza violeta, siendo custodiado por un esqueleto de túnica trasn una mesa de piedra violeta, quien con suma habilidad barajaba unas cartas, Guts miró al ser dándose cuenta que las cartas poseían un poder mágico increíble y que era peligroso acercarse a él, increíblemente el esqueleto hablo: “Represento el caos y locura de nuestro señor Tharizdun, ¡Vengan a mi si quieren continuar! escojan las cartas para poder continuar y comprobaremos si la suerte de los dioses les sonríe”.


Sin saber como continuar, el grupo decidió seguir el juego comenzando con Guts sacando la primera carta la cual era “la cometa”, el esqueleto arañando la mesa con los huesos de la mano respondió. “Haz elegido bien, puedes continuar”, el muro se desvaneció por un instante permitiendo a Guts a continuar, la carta por su parte desvaneció una vez Guts cruzó, sin saber que efecto generaba la carta el guerrero esperó al resto del grupo, la siguiente en cruzar fue Tauriel quien saco la carta de la medusa, el esqueleto cloqueó en tono de alegría, Tauriel sintió que le cayó una maldición del mismo Tharizdun, sintiéndose más débil continuo su camino.
Los siguientes fueron Rhaegar y Jon, el bárbaro sacó la carta del caballero recibiendo un aliado orco guerrero de nombre Ragnar quien le juró lealtad hasta su ultimo aliento, Jon por su parte sintiendo que la suerte estaba de su lado, robo dos cartas, siendo estas la estrella y el trono, con la primera el arquero fue renovado de energías volviéndolo más ágil que antes, con la segunda carta una voz profunda del mismo Tharizdun nubló su mente prometiéndole la construcción de una fortaleza en donde el quisiera, Jon recordando a su padre Otis imaginó como fueron sus días como el herrero de Nulb, de repente la voz dijo: “¡ESTA HECHO!” con eso el explorador avanzó.
Mientras esto pasaba, Adgamis logró identificar las cartas y conociendo sus propiedades le informó a Bartoz, que una de las cartas tenía el poder de regresar el cuerpo de Azgueda de nuevo con ellos y arriesgándose a traerla Adgamis sacó dos cartas también, sacando la carta del pícaro y la estrella, en esas el esqueleto volvió a cloquear, aunque la carta de la estrella le confirió más belleza, la carta del pícaro le traería consigo a un poderoso enemigo, Bartoz por su código de honor de defender el bien, quiso destruir el objeto de maldad, pero al recordar las palabras de Adgamis decidió sacar la carta con el fin de recuperar a Azgueda, confiándose a los dioses saco la carta, el esqueleto al ver el resultado rompió en colera pues la carta no era otra el “el sol”, en ese momento la mente de Bartoz se aclaró y recordando por completo su vida continuó a través del muro y arrodillándose a Adgamis le dice: “¡Princesa Zanadel! es un honor volverme a encontrar con usted, disculpe el no haberla reconocido anteriormente, aunque no es escusa las torturas que tuve que soportar en este templo dejaron mi mente un desastre, ahora yo Bartoz hijo de Leomund quien acabo de recuperar mi memoria dispondré mi espada y mis habilidades a usted y sus compañeros para destruir este mal para siempre”

   
Sorprendidos por las palabras del guerrero, los demás notaron como Bartoz tenía una fuerza y superior a la que tenía cuando se encontraron, Adgamis quiso preguntar el porque Bartoz se encontraba en este lugar, a lo que el paladín respondió. “princesa este no es momento para hablar de eso, el mal del lugar es impresionante y debemos destruirlo en el menor tiempo posible y así evitar que mayores males nos logren afectar”, todos continuaron al siguiente nivel, mientras el súbdito dominado de Adgamis se quedó en el nivel del esqueleto siendo incapaz de sacar su carta.
En el séptimo nivel los aventureros se encontraron con una habitación oscura en donde solo se encontraba una vela oscura, Bartoz al verla informo al equipo que debían continuar la habitación fungía como un cuarto de rituales malignos que era mejor dejar quieto, subiendo al siguiente nivel, el grupo vio dos puertas Tauriel al avanzar detectó una trampa de locura, por lo que sin mirarla intentó acercarse a la puerta del norte, al abrirla con la llave maestra notaron una habitación llena mágicamente con agua, en cuyo interior se encontraba un coral, evitando la trampa indicada por Tauriel, el grupo se dirigió al sur llegando a una habitación lujosa adornada con varias manchas de sangre, en esta habitación se encontraron con una mujer hermosa de cabellos blancos los cuales parecían moverse en todo momento, la mujer con suma arrogancia los saludó “queridos intrusos, los estábamos esperando, mi sirviente demonio nos alertó de su presencia, ahora debo decirles que este será lo mas lejos que llegarán, pues yo, la Tercera de la triada fiel concubina de Yan-C-Bin príncipe de los elementales de aire, será quien le ponga punto final a sus acciones” y con un fuerte ataque lanzó un conjuro de muro de fuerza a los guerreros Guts y Bartoz aprisionándolos en el acto, los demás intentaron acercarse a la mujer, pero Tauriel y Rhaegar no pudieron acceder a la habitación hiriéndose en el proceso, Jon por su parte lanzó sus flechas pero, la mayoría eran desviadas por la corriente de aire que emanaba la mujer, Adgamis intentó atacarla, pero viendo que los ataques a distancia eran inútiles, decidió disipar el muro generado a los guerreros, el fuerte hechizo de la elfa resultó efectivo, enfureciendo a la mujer, devolviendo el ataque con un hechizo de ceguera, sin embargo, la hechicera logró sobreponerse ante el maleficio inhabilitando la ceguera impuesta por la tercera, dando tiempo a los fieros guerreros Guts y Bartoz de atacar a la mujer derrotándola.


Dejándola amarrada y con un hechizo de zona de verdad de Bartoz, el grupo supo que solo quedaba un nivel, en donde el mas antiguo miembro del ojo elemental arcano se encontraba, El primero, también que el segundo se encontraba con el campeón del mal en el templo del mal elemental, con la información necesaria Jon deja inconsciente a la tercera, ahora solo faltaba el ultimo nivel, pero antes Tauriel investigó las habitaciones de la tercera el segundo (la habitación de agua) y la habitación del primero, encontrando varios objetos, entre ellos los papeles que describían los planes de la triada, y el ritual necesario para liberar a Tharizdun, necesitaban al campeón quien con el orbe del olvido y las gemas elementales (gemas que se encontraban en cada nodo correspondiente) traerían a los príncipes elementales Imix del fuego, Yan-C-Bin del aire, Ogremoch de la tierra y Olhydra del agua, al plano material para que, con su infinito poder liberen al dios oscuro, también mencionaban al príncipe del hielo, pero comentan que no es necesario para sus planes, regresando con el grupo Tauriel les informa del peligro en el templo del mal elemental, Bartoz conociendo el poder de los príncipes elementales convoca a su montura Darko y continúan al último nivel, salvo Rhaegar quien con su guerrero Ragnar deciden quedarse a custodiar a la tercera.
En el ultimo nivel los aventureros ven una cúpula oscura sostenida por un par de pilares oscuros, y a pesar de la negrura del lugar, el grupo pudo apreciar un trono custodiando un inmenso altar deforme que daba la impresión que respiraba, esperándolos en el lugar con una sonrisa maquiavélica, un anciano vestido de túnicas oscuras se presenta como el primero, y deseándoles a nuestros héroes una muerte dolorosa convoca al demonio quien seguro de la posición en que se encuentra se dispone a atacar.


¿Podrán nuestros aventureros eliminar el ultimo vestigio de mal que anida en el templo de la consunción total?
La respuesta se conocerá en el futuro cercano

sábado, 25 de enero de 2020

Capítulo 24. La piedra Onirica


Con una furia en sus ojos Jon confronta a Bartoz y de un golpe lo derriba, preguntando que fue lo que le paso a su hermana, Guts se acerca deteniendo a Jon por la espalda evitando el posible conflicto. Bartoz se levanta y comenta: “fue decisión de Azgheda, no quería que ustedes se involucraran con el pacto del diablo”, y posteriormente procede a contar el pacto completo que tuvieron con el diablo, Jon decide regresar a obligar al diablo de devolver a su hermana, pero Guts le informa lo mucho que han avanzado y que si regresan, la posibilidad de llegar nuevamente a este punto sería imposible, Jon entendiendo la situación acepta continuar.
Mientras todo esto pasa Rhaegar se concentra para curar sus heridas, de forma veloz, las múltiples heridas se van cicatrizando a una velocidad sorprendente, por su parte Adgamis decide vigilar las escaleras para evitar ser atacados por sorpresa, mientras Tauriel inspecciona el lugar, encontrando un panel secreto con una piedra de obsidiana, Guts al ver la piedra reconoce que la piedra es una especie de teletransportador, viendo las opciones el grupo decide tocar la piedra.
El teletransportador conduce al grupo a una especie de cámara de torturas, en donde se encontraba atestada de maquinas destinadas a infligir el mayor dolor posible, en el techo se encontraban múltiples mangueras en donde recorría en su interior un liquido de color violeta oscuro, el grupo decide investigar por el sector, sin embargo no fue mucho lo que tenían que explorar, ya que al frente de ellos se encontraba el amo del lugar, un semielemental de tierra custodiado por muchos tumularios, torturando con su látigo a los prisioneros que se encontraban allí, Adgamis viendo que el semielemental se encontraba distraído lanzó su clásica bola de fuego a los tumularios, para aniquilarlos, sin embargo, los fuertes tumularios resistieron el potente hechizo y se dispusieron a atacar. Con las armas al frente, el grupo se enfrentó a las criaturas, mientras el semielemental se preparaba con su potente espadón a la batalla, Adgamis aprovechó uno de los pergaminos conseguido y le lanzó un poderoso dominar persona al enemigo, controlándolo en el acto, el semielemental bajo las ordenes de la hechicera se encargó de eliminar al resto de los tumularios junto con los guerreros del grupo, una vez terminada la batalla y con su nuevo “aliado” liberan a los prisioneros, Festalon Girrot un clérigo elfo de Elhonna, Erdso un monje humano y Tamme una plebeya humana de Rastor quien se encontraba con su amiga Jear una mujer orca también plebeya, Rhaegar la reconoce pues ella era originaria de la tribu de su tía Kreugna, estos rehenes agradecieron a los héroes y con mucha firmeza todos decidieron ayudar a los mismos a terminar de eliminar el atrio interior.
Es entonces que Adgamis le exige al semielemental regresar las cosas a los rehenes, cosa que hace mientras se presenta ante su ama como Yrthuk Innar, entre las cosas se encontraba una varita de curar heridas leves, la cual Festalon uso hábilmente en curar a los rehenes incluyéndose, Tauriel buscó nuevamente en el lugar, encontrando otro panel con dos teletransportadores, uno para regresar y otro para continuar a un nivel inferior, el grupo decide seguir bajando dentro del atrio interior. El siguiente nivel se encontraba iluminado con unas antorchas de revelación situadas sobre unas pértigas, las cuales iluminaban el suelo , en donde se encontraba un mapa en relieve de todo el continente, tierras como Greyhawk, Freeport, Hommlet, Rastor, e incluso el lejano Sunndi se podían apreciar, sin embargo, las pértigas generaban unas sombras que asemejaban unas garras que acechaban el mapa, el grupo intuyó que este lugar era una especie de teletransportador, pero sin saber como usarlo decidieron continuar, igual que el nivel anterior se encontraba otro panel, que conducía a un nivel inferior, nuestros héroes decidieron seguir descendiendo.
En el siguiente nivel se encontraron en la biblioteca del atrio, una habitación lúgubre con infinidad de libros, ojeando un poco vieron bastantes tomos de nigromancia e historia, pero con el tiempo en contra el grupo buscó inmediatamente el panel para continuar descendiendo. En el siguiente nivel los aventureros llegaron a una pequeña habitación redonda, la cual solo se encontraba un objeto, un brasero de cristal que contenía un líquido negro obviamente maligno. Adgamis ordena a su esbirro que buscara en el interior, Yrthuk obedece metiendo la mano, inmediatamente la fuerza vital del guerrero se va de su cuerpo, y es solo con la ayuda de los demás que logran sacarlo de allí, afortunadamente Yrthuk logró sacar un poderoso talismán que Adgamis luego de identificarlo, vió que era un talismán de pureza.

El grupo continuó descendiendo al último sub-nivel lamentablemente esta habitación era con forma de cono invertido, y a diferencia de las otras habitaciones sus paredes no eran negras, eran transparentes mostrando el magma que se encontraba alrededor de la extraña torre, la base de la misma se encontraba al descubierto con tal propósito de caer directamente al magma ¡Peor aún!  Solo se podía evitar una horrenda muerte únicamente colgándose de unas cadenas que se encontraban en el techo, eso no era todo, cuatro quasits se encontraban en el lugar ansiosos de eliminar a los intrusos.
La mayoría de los héroes pudieron aferrarse a una de las cadenas, Shadow por ser un caballo cayó directamente al suelo, pero Adgamis usó su varita de levitar para evitar la fatídica muerte, por su lado Tamme no pudo sostenerse y cayo al fondo, Tauriel lanzó su poción de protección al fuego, evitando gran parte del daño de la plebeya, mientras el grupo estaba en este apuro, los quasits se lanzaron al ataque, la situación se complicó aun más cuando el monje Erdso se volvió loco y empezó a atacar tanto a enemigos como amigos, Guts le informa a todos que los que no puedan pelear intenten irse del lugar, Rhaegar buscó con suma urgencia el panel secreto para regresar, mientras Adgamis lanzaba sus conjuros de levitar a la plebeya y a los que no pudieran trepar, solo Tauriel y Jon pudieron hacerle frente a los quasits, mientras Bartoz intentaba calmar al monje.

Luego de derrotar a los demonios Adgamis logra hechizar a Erdso, dándose cuenta de la marca de la hermandad escarlata, por un momento decidió dejarlo en el lugar, pero Bartoz toma al monje y dirigiéndose al panel huye con él.
Una vez en el anterior nivel, Festalon revisa al hechizado monje y se de cuenta que las torturas volvieron loco al hombre, el grupo decide darles a los rehenes uno de los palos de refugio e indicándoles la situación del atrio exterior les piden que esperen en el lugar, Adgamis espera que el monje hechizado no muera, pues tiene muchas preguntas sobre la maligna secta.
Nuevamente solos, los aventureros subieron la sinuosa escalera al segundo nivel, en el se encontraron con la piedra onírica, una enorme roca multicolor que se ensanchaba a medida que subía al techo, siendo protegida por varios paneles de color ocre, los cuales al analizar su naturaleza mágica Adgamis determina que son espacios extradimensionales tal como el conjuro de la magnífica mansión de Mordenkainen, siendo un total de cinco espacios extradimensionales, el grupo decide revisarlos, encontrando habitaciones vacías posiblemente de los soñadores de la perdición, aunque uno de ellos poseía un arcón con varios conjuros útiles, que el grupo aprovecho tomar para un futuro cercano.
Por su lado Tauriel vio un armario que contenía 10 pociones que luego de la identificación de Adgamis, se descubrió que eran pociones para poder atravesar la piedra onírica. Tomando todos los objetos útiles el grupo subió las escaleras al tercer nivel.
En este nivel el grupo observó que la habitación estaba casi ocupada por la piedra multicolor que va del suelo al techo, siendo mas gruesa a medida que subía al techo, algunas plumas enormes se veían en el suelo y un ruido de gruñidos se escuchaban en el otro lado, Tauriel usa un pergamino de visión verdadera y se da cuenta de un poderoso ser que se encontraba al final de la habitación junto con varios tumularios, Bartoz alcanza a observar la pluma y con la descripción de Tauriel, deduce que es un demonio Vrock.

El ser demoníaco al detectar la presencia de los héroes se lanza al ataque con su poderosa presencia, los Tumularios de igual forma lo siguieron a la batalla, es entonces que Adgamis usa un hechizo de muro de fuego para evitar el avance de los enemigos, pero estos fuertes tumularios poco o nada se hicieron daño al atravesar el poderoso muro, todo quedó a manos de los guerreros Bartoz, Rhaegar, Guts y el dominado Yrthuk eliminar a los tumularios, mientras Jon y Adgamis usaron sus flechas y proyectiles en contra del poderoso demonio.

El inmundo vrock poco pudo hacer algo en contra de los héroes así que el demonio huyó del lugar teletransportándose, no sin antes dejar otro vrock en su lugar, sin embargo, la amenaza de los tumularios ya no existía, por lo que los guerreros avanzaron al demonio eliminándolo en un santiamén, victoriosos el grupo continuó en el siguiente nivel.
Este nivel ocupado casi por completo por la enorme piedra emanaba una aura de locura, el grupo al observar en su interior, veían formas oscuras que parecían estar flotando muy lentamente dentro de la piedra como si fueran a la deriva, es ahí cuando tanto Tauriel y Rhaegar los invade el aura maligna y de repente caen desmayados, dejando al resto del grupo en shock.

jueves, 16 de enero de 2020

Capitulo 23. El orbe de la muerte plateada

El tiempo apremia y nuestros héroes continúan el camino, saben que deben ir a las puertas dobles en donde el frío era tan intenso que les helaba el alma cerca del cuarto de Hedrack, allá está su entrada hacia el atrio interior y la obtención del orbe mencionado por Varachan, los aventureros siguieron por el camino retornando a la entrada de la puerta del agua, confiados en su poder fueron emboscados por la antigua mascota del guardia Kuo-Toa de la puerta del agua, un Khuul salvaje que dentro de la piscina del cuarto usó sus mejores ataques en contra de Rhaegar, apresándolo con sus fuertes tenazas, tanto Azgheda como Tauriel atacaron a la criatura, pero se dieron cuenta que alguien en las sombras estaba ayudando al monstruo, Adgamis usó su vista que mediante poderosos conjuros élficos lograba ver lo invisible, notando un pequeño demonio que conjuraba en favor del Khuul.
La hechicera dispuso sus proyectiles mágicos en contra del demonio, logrando desconcentrar al ser, quien en su locura se transformó en un lobo terrible que atacó sin piedad a los más cercanos, pero gracias a la unión del grupo, los monstruos fueron aniquilados. 
Sin más sorpresas el grupo llega al cuarto designado, el frío era extremo y solo el poder de los mantos purpuras del dios impío podía resguardar las bajas temperaturas, una vez dentro del cuarto la oscuridad era abrumadora, solo se lograba ver mediante la antorcha de la revelación la cual fue encontrada junto con los mantos, no era necesario ser un poderoso clérigo o un paladín para sentir el mal que se encontraba alrededor, tal era la energía negativa que se sentía, que nuestros héroes sintieron el terror que recorría su espalda, Shadow, el caballo endemoniado de Jon, alzó sus pezuñas en una posición amenazante, mientras que la montura de Bartoz se desvaneció en una bruma de niebla, también el rehén que nuestros héroes tenían en su poder, enloqueció y en una jugada desesperada rompió sus ataduras corriendo entre la oscuridad, perdiéndose en el lugar.

Los aventureros investigaron, encontrando las palancas mencionadas por Varachan y procedieron a realizar el ritual para conseguir el tan anhelado orbe, luego de formar la llave maestra (unión de las llaves mayores que poseían) girar las palancas en el orden y soplar el cuerno maldito, una cortina purpura se asomó frente a ellos, el lugar conducía a la cúpula oscura, solo allí se encontraría el orbe, Azgheda decidió ir por el objeto y despidiéndose de sus amigos entró con la antorcha.
Dentro solo se encontraba un huevo encima de una plataforma, una voz profunda resonó en el lugar 

“De nuevo los mortales osan penetrar en la cúpula oscura, arrodíllense ante la esencia de Tharizdun y serán bendecidos con sus regalos, búrlense de él y serán aniquilados” 

Azgheda se acercó notando a su paso el nombre de Tharizdun escrito en la misma plataforma, sin vacilar la druida se arrodillo y mientras mencionaba el nombre del dios tocó el huevo, este se rompió mostrando una calavera plateada con unas protuberancias en la coronilla, de repente la voz profunda hablo con la druida.

“El orbe del olvido ya fue anteriormente tomado, por lo tanto, coge esta copia y sírveme”


Azgheda al tocar el orbe una proyección del templo del mal elemental mostró una calavera de cristal parecida al orbe de la muerte plateada, el orbe le enseño también secretos que puede ser usado por el portador del mismo, sin embargo, Azgheda prefirió salir del lugar, pero al darse cuenta se encontraba en otra área, como si hubiera sido teletransportada, aquí el lugar emanaba a muerte, la druida se encontraba en los pies de una sinuosa escalera oscura provista de un elegante pasamanos y al fondo un altar oscuro en donde alcanzó a apreciar dos pares de ojos rojizos que emanaban odio, la druida sin vacilar dio media vuelta y huyo de la habitación.
Corriendo con todas sus fuerzas la druida se encontró con sus compañeros, pero si Azgheda estaba destinada a obtener el orbe, Tauriel sería la persona ideal para poder usarlo, debido a su aura oscura de asesina, todos los demás estuvieron de acuerdo, y dejando el lugar se fueron a descansar.
Al día siguiente, los héroes decidieron ir al atrio interior por el pasillo secreto encontrado por Tauriel, por el camino se toparon con un muro de fuerza, el cual fue destruido con un desintegrar de Adgamis, al salir se encontraron en el patio mencionado por la asesina, era de día, aunque en este punto no se podía ver el sol por culpa de los vapores sulfurosos emanados por las grietas del volcán dormido, pero algo si se pudo apreciar en toda su magnificencia, erguida como una aguja se encontraba en el centro la torre de la aguja negra, morada de los soñadores de la perdición.


Los aventureros llegaron a la puerta y mostrando el orbe de la muerte plateada exigieron a la mágica puerta parlante acceder a su interior, la puerta burlona decidió seguirles el juego, no sin antes despertar a los habitantes de su interior.
El primer nivel fue una sorpresa para el grupo, ya que fueron recibidos por los tumularios vigilantes del patio y los guardianes del mismo, un par de engendros producto de la unión monstruosa entre dragones y dinosaurios, cubiertos de metal derretido sobre sus alas verdes y negras, otorgándoles una armadura adicional a las ya muy fuertes escamas.
Los monstruos atacaron sin piedad, el primero se abalanzó sobre nuestra valiente druida, quien a pesar de estar nuevamente convertida en oso polar su pelaje no resistió a las fuertes mandíbulas de la criatura, el otro monstruo lanzó su arma de aliento y es cuando Adgamis uso de sus velos místicos para bloquear el arma, mientras los poderosos tumularios se lanzaron en contra de los guerreros. Todo este ruido de batalla atrajo la atención de un guardia vestido con túnicas oscuras y cubierto con un casco ornamentado de cuernos, quien se encontraba acompañado de mismísimo Satau, los cuales bajaron las escaleras del segundo nivel para apoyar a sus criaturas.


Azgheda al ver eso, decide conjurar un mar de peces fantasmagóricos que se dispusieron a devorar a todo ser que se encontrara en el lugar, Jon decide junto con Bartoz ayudar a Azgheda quien se encontraba muy herida en contra del monstruoso semidragón verde, Guts por su parte avanza en el mar de peces fantasmales para encarar inmediatamente a Satau, pero su paso es cortado por la horda de tumularios impidiendo su avance, mientras tanto Rhaegar decide defender a Adgamis la cual estaba a punto de ser devorada por el otro semidragón, Tauriel por último se vuelve invisible y decide tomar por sorpresa al oráculo ilicido.

La pelea se tornó dramática cuando en un giro de acontecimientos, Satau se teletransporta con el guardia cerca al semidragón negro, Tauriel aprovecha para atacar al guardia, apuñalándolo por la espalda, pero el guardia era mas poderoso de lo que ella pensaba y con una palabra la paralizó en su totalidad justo a merced del mismo. En ese momento una voz resurgió en su cabeza, era la voz de Satau quien se expresó con mucho goce y deleite: “Pequeña niña, muy pronto tus pesadillas vistas en mi cuarto se harán realidad, serás violada y torturada lentamente hasta que podamos extraer tu delicioso cerebro de tu cráneo”


Tauriel recordó si visión y siendo incapaz de reaccionar esperó su muerte invadida por el terror, pero gracias a Adgamis quien en el último minuto levantó su ultimo velo para proteger a su hermana electrocutó al oráculo matándolo al instante, el guardia quien era el primer soñador de la perdición con quien nuestro grupo se enfrentó, logro fortalecer aún más al semidragón, quien despedazo a Rhaegar dejándolo al borde de la muerte, el semiorco recurre a su furia salvaje para caer de forma heroica en el combate contra tal abominación, por su parte Jon llena de flechas al guardián mientras Bartoz, Azgheda y Guts terminan con el otro semidragón y los tumularios restantes.


Una vez finalizada la cruenta batalla, Azgheda recupera su forma humana y viendo que el pacto con el diablo no puede ser debido a la muerte del oráculo del templo, decide encerrar el alma del ilicido en la gema, sin embargo las condiciones del trato con el diablo eran precisas y las almas que buscaba eran las de la triada, en concreto el alma del segundo, por lo tanto, como castigo el cuerpo de Azgheda también fue encerrada dentro de la gema.




¿Cuál será el destino de Azgheda? ¿Qué otros peligros esperan a nuestros héroes? Uno a uno van cayendo y al final ¿todo será oscuridad y destrucción?


viernes, 3 de enero de 2020

Capítulo 22. Pacto con el diablo

Con tantos peligros encima, Guts decide tomar las riendas del grupo y los organiza de tal forma que se disminuyan los errores, su prioridad limpiar el atrio exterior comenzando con el dragón que los acechaba, pero esta vez irían preparados, formándose en tres grupos unidos una avanzada, compuesta de Tauriel, Azgheda y Rhaegar, un grupo central conformado entre Adgamis y Bartoz, y la retaguardia en la que Jon y el mismo Guts, tendrían de tal forma que evitaran ser emboscados, si los problemas ameritaban el conjuro de transposición benigna de Adgamis cambiaría a los miembros que tuvieran problemas. Una vez decidido el avance, Tauriel y Azgheda continuaron rastreando al dragón mientras visualizaban cualquier trampa.
No demoraron bastante, pues el olor del dragón se sentía al frente, un miedo incansable recorrió el cuerpo de Rhaegar, quien empezó a chirriar sus dientes, cuando de repente llegaron al lugar, una inmensa bóveda con un amplio pozo cubierto de monedas y joyas, y sobre el tesoro un dragón enorme de color rojo veía al primer grupo, Tauriel sintió que la presencia del dragón era demasiado para ella y quiso pasar desapercibida volviéndose invisible, pero los sentidos agudos del dragón cayeron con el plan, Rhaegar por su lado no quiso acercarse más y tomo distancia, dejando a las dos jóvenes frente a la imponente criatura.
El dragón saludó cortesmente con una voz femenina muy dulce a pesar de su tamaño: -Oh, veo que por fin la presa se digno a salir de su escondite para evitarme la fatiga de buscarlos, es bueno saber que la comida sabe cuando es comida, ¡bien! Sepan que se considera un honor ser devorados por Chymon guardiana de la puerta del fuego-
Azgheda replico ante tal provocación y se lanzó directamente al ataque, pero en ese momento del techo de la bóveda, varios jinetes de aracnófagos salieron al ataque en contra de la druida, mientras Chymon usaba su potente arma de aliento en contra de la misma, Tauriel al ver eso, desmontó rápidamente a un costado llegando a la pared, mientras que la osa saltó a un lado cubriéndose con una roca, mientras empezaban los ruidos de batalla, los demás se acercaron Rhaegar todavía asustado, decidió esperar a que un jinete se acercar a su hacha para destrozarlo, Adgamis cambió la naturaleza de sus hechizos para lanzar bolas de hielo en contra del monstruo, Jon por su lado empezó a eliminar a distancia a los jinetes para dejar a las monturas enemigas sin control, en todo eso, Tauriel aprovecho y con sus botas de trepar cual arácnido, pudo subir por una pared y eliminar a un jinete, tomando el control de su montura, ahora podía acercarse mejor al dragón.
Guts indico a Adgamis y Azgheda que debían evitar que Chymon volviera a lanzar su arma de aliento mientras que los demás acababan con los jinetes, todos se movían a toda velocidad, mientras los ataques pasaban, otra arma de aliento de Chymon se asomaba esta vez dándoles de lleno a la mayoría de los héroes, a excepción de Jon.
Es entonces que Bartoz bajo de su montura y auxilio a Adgamis, mientras Guts los protegía de cualquier ataque, Rhaegar avanzó contra los aracnófagos que se encontraban sin jinete y Tauriel logro colocarse detrás de Chymon para realizar su ataque furtivo, sin embargo, la piel de Chymon era muy gruesa y nada pudo hacer en contra de la dragona.
Chymon empezó así su ataque y mientras extendía sus alas para volar, lanzó su furia en contra de Azgheda quien a pesar de su grueso pelaje, pudo herirla varias veces dejándola malherida, ella sin embargo no flaqueó e intento asestar un mordisco obligando a Chymon a bajar al suelo, momento que Bartoz aprovechó y montando su montura cabalgó en contra del monstruo perforando su piel y matándola en el acto.
Los jinetes sobrevivientes intentaron escapar, para avisar a más guardias del deceso, pero Jon logra invalidar la acción y acaba con los jinetes restantes, exceptuando a uno a quien el grupo lo toma como rehén, este miembro les dirá toda la organización restante del templo pensaron todos.
Aprovechando la situación Azgheda y Jon revisaron que nadie mas se acercara, mientras Bartoz y Guts hablaron con el Jinete, quien les informó de un huésped del atrio, un poderoso diablo Cornugón al que los lideres del culto lo habían convocado para realizar un trato, también indicó los aposentos del oráculo Satau y las fuerzas remanentes del atrio que ya no eran muchas, ¡por fin se podía saborear la victoria!, Tauriel mientras tanto, revisó el tesoro del dragón, dándose cuenta que rea una ilusión, pero en el centro del piso cóncavo de la habitación, se encontraba un pozo que daba acceso al verdadero tesoro, miles de monedas de oro, plata y cobre, y cuatro habitaciones con diversas trampas que contenían en su interior pergaminos poderosos que Adgamis recibió con gusto, pero algo que nuestros héroes no se percataron en su felicidad fue lo siguiente, habían pasado mucho tiempo revisando los tesoros y ningún enemigo se había acercado, tal vez los miembros del mal elemental estén preparando un contragolpe.
Una vez traídos los objetos, Azgheda y Bartoz decidieron hablar con el diablo y verificar de que lado se encontraba este ser, muy pronto llegaron a su habitación, una amplia cámara provista de una cama cómoda con varios huesos de animales grandes, caballos en su mayoría, al fondo el diablo quien no se inmuto con la presencia de los dos héroes, musitó que los estaba esperando, sabía de los intrusos que estaban generando caos en el templo y decidió ayudarlos, a cambio de que le consiguieran el alma de uno de los miembros más poderosos del culto -El segundo-, el gustosamente les ayudaría al ingreso del atrio interior, pero para eso necesitaría del mismo oráculo, Azgheda y Bartoz no estaban convencidos del trato, pero las almas de estos miembros igual irían al infierno o el averno, no estarían haciendo un acto maligno en sí, además era mejor no tener una batalla innecesaria en contra de un poderoso diablo, así que aceptaron el trato, pero, ¿No habrá algo más en este tipo de trato?
El diablo les entrega entonces un medallón que atrapa el alma del vencido y dándoles una despedida menciona unas palabras confusas: -Señores les deseo que su viaje no tenga contratiempos y que culminen con su misión lo más pronto posible- Al encuentro con sus compañeros hablan con los demás pero no les comentan todos los detalles del trato, por lo que el siguiente paso era capturar a Satau, así que todos se dirigieron a sus aposentos.
En la habitación iluminada con una pequeña vela con una llama violeta, el grupo vio que no había ninguna criatura, tan solo un pozo que conducía a la inmensa oscuridad, Tauriel y Azgheda decidieron descender para capturar al oráculo una vez en su interior, las jóvenes encontraron unos artefactos que permitía ver los objetos consagrados de Tharizdun, como es el orbe de la muerte plateada mencionado por Varachan, pero ningún rastro del ilicido oráculo, solo una cámara con varias columnas, mientras las jóvenes se acercaron al fondo de la cámara visiones de azotamentes las atormentaron de diversas formas, la visión de la druida fue que sus amigos eran devorados por los azotamentes y luego ellos devoraban el cuerpo de ella.
Por su parte Tauriel sintió como era violada por un consorcio de azotamentes para que terminara su dolor con la extracción de su cerebro, Azgheda al salir de su visión concluyó que Satau se encontraba invisible destruyendo la mente de ellas mientras el se deleitaba, por lo que informa a los demás del grupo por fuera del pozo, Adgamis usa su conjuro de purgar invisibilidad y desciende también al pozo, sometiéndose también a su propia pesadilla en donde su propio padre era un ilicido que le succionaba su cerebro, la hechicera logra salir de su ilusión,  pero lamentablemente el oráculo no se encontraba en el lugar, solo había una mesa de obsidiana que tenía una jarra con un misteriosa polvo.
Ante la impotencia Azgheda rompe el jarrón, pero Tauriel con su astucia se le ocurre imitar a Naquent para engañar a Satau mediante el medallón de contacto, sin embargo, el ilicido ya sabía de los planes de las muchachas, no por nada era el oráculo del templo, y sus visiones le habían mostrado los problemas que el grupo les causarían al templo del mal elemental, por lo que tomó medidas y su captura no sería fácil, el grupo con rabia por haber fallado en la misión, descarga su impotencia en los siguientes enemigos que fueron un par de nagas oscuras,, las mismas que les menciono la saga marina Gouquog en el templo del agua tiempo atrás, y, a pesar de su emboscada y sus trampas y conjuros que tenían preparados, fueron vencidas fácilmente por el grupo.
Y con la muerte de las ultimas defensas del atrio exterior, nuestro grupo se dirige al ultimo lugar en donde puede estar el preciado orbe, y posiblemente también a Satau.




lunes, 11 de noviembre de 2019

Capítulo 21. Una visión del atrio interior


“¡Mis memorias son un desastre! Luego de tanta tortura, soy solo un despojo de persona, conservo un poco de mis recuerdos, mi nombre, mi misión y poco más. Me encuentro en una pequeña celda, descansando hasta que una mano toca mi brazo, me despierto sobresaltado empuñando mi espada lo mas fuerte para poder dar el primer golpe pensando que habían descubierto mi refugio, sin embargo, todo fue una falsa alarma, Varachan, el elfo que ha estado cuidándome las ultimas semanas ha venido por mi. El hombre se encuentra bastante ansioso pero también un poco triste, me ha ordenado abandonar mi lugar, al parecer ha llegado la hora de reanudar mi misión, destruir este impío lugar.
Mi primera tarea es encontrar un grupo cuyos objetivos se alinean a los míos, Varachan felizmente lo ha encontrado y mientras me regresa mis pertenencias, el elfo me pide encarecidamente terminar lo que inicié. Debo separarme del elfo, pues su tapadera puede ser descubierta y es mejor tener aliados infiltrados en las filas de este maligno lugar, le ruego a mi dios que cuide de mi único amigo en esta región, aunque siento una pesadez en mi corazón en el momento de recitar mi plegaria.
Parto hacia un túnel escabroso, me encuentro solo caminando durante varios minutos, siento bastante calor bajo mis pies, a medida que pasa el tiempo la idea de completar la misión empieza a volverse lejana, ¿Y si no encuentro la forma de destruir el templo? ¡Demonios! No debo pensar en eso, debo continuar y acelerar el paso.”
“No tardo en darme cuenta de señales de una batalla al frente, escucho ruidos y llantos hacia donde me dirijo, mis manos sienten la furia de asestar un golpe y ayudar a los que se encuentren adelante, ¿podrían ser los aliados que necesito y que Varachan me comentó? Al llegar al lugar veo como un elfo escuro cae muerto con unas astillas de madera insertadas en las cuencas de sus ojos, he llegado al lugar, escucho mas ruidos a la distancia, una mujer encapuchada se acerca a mi, pero no me percibe, su atención está mas en un collar que tiene otro cadáver producto de la reciente batalla, mientras me acerco, siento que el mal se ha mermado, pero la joven no me inspira confianza, tal vez estoy en un error, y será mejor continuar por otro lado, posiblemente la joven sea también miembro de las fuerzas de este templo y el ataque solo fue una represalia por alguna rebeldía entre sus tropas. Cauteloso hablo con la joven, pero no me responde, se encuentra mas ocupada en registrar los cadáveres, entre ellos se encuentra mi cuidador Varachan, la joven intenta saquear su cuerpo pero se lo impido, alegando que esa persona merece respeto, sabia que la joven me daba mala espina y estuve a punto de desenvainar mi espada, pero al poco tiempo se acercan mas sobrevivientes, un orco, un hombre, un oso y a lo lejos oigo una voz dulce, alguien que me llama por mi nombre –Bartoz- dice, se trata de una hermosa mujer elfa de cabellos rojos como el fuego, de pronto todo se vuelve negro y un terrible dolor de cabeza me deja paralizado"
Bartoz

“La muerte de los inmundos elfos y de la mujer maniática son un alivio para mi, muy pronto este lugar me pertenecerá y haré honor a todo mi clan, pero no se puede cantar victoria todavía, se escuchan a lo lejos una especie de rugidos y veo a los debiluchos muy asustados, en especial la comadreja quien se dispone a quitarle el medallón que sirve para hablar con las demás tropas enemigas del cadáver de la mujer. La comadreja tuvo una brillante idea, imitando la voz de la mujer hizo retroceder a las tropas, por lo pronto no comeré carne de dragón, debo admitir que la debilucha tiene cerebro, en esas estamos cuando sale un hombre de entre las paredes, el tipo no parece ser parte del templo, es muy caribonito y limpio para el lugar, todos nos recomponemos y nos acercamos, aprovecho para levantar a Adgamis, ¡Ja! Demasiada acción dejo fuera de combate a la flacucha, sin embargo, me preocupa que no pueda salir de esta, a diferencia de los demás, es la única de este grupo que me interesa su bienestar, es la única que se ha portado bien conmigo, los demás pueden irse al infierno.
La pobre flacucha se encuentra triste, acaba de morir su mascota, es una lastima pero quien la manda a traer bichitos a un lugar tan peligroso, de pronto Adgamis dirigió su mirada al tipo que salio de las paredes y se sorprende, lo llama por su nombre, la flacucha conoce al sujeto, el tipo parece también reconocerla, pero ahora es el quien se marea, ¡Bah! Estoy rodeado de puros enclenques, Adgamis habla con el, le dice que es hijo de un viejo poderoso, yo no se, que tanta pendejada hablen, si el tipo caribonito nos sirve, pues que venga con nosotros, si no, que se haga a un lado, bueno, lo importante es que Adgamis lo convence de unirse a nosotros, espero que sea útil y que no se desmaye en medio de la guerra.
La comadreja nos comenta que ha mandado las tropas restantes en una hora a los aposentos de la vieja loca, su plan consiste en prepararles una emboscada y eliminar a los que hacen falta, buen plan viniendo de alguien con el cerebro tan pequeño, y con el nuevo enclenque partimos a los aposentos de la loca esa, no sin antes mover y esconder los cuerpos de los enemigos, incluyendo el cuerpo del elfo degollado, lastima del pobre cariquemado, era uno de los dos elfos que no odio…bueno será mejor continuar”
Rhaegar

“Con la muerte de Varachan, las pistas para eliminar al templo se han visto reducidas, ahora solo pienso que se debe abrir paso a través de los golpes, pero no todo es malo, un paladín conocido de Adgamis se encontraba por acá, nos servirá otra fuerza de ataque, y con Rhaegar ya somos tres, creo que podemos avanzar. Los cadáveres fueron escondidos y Varachan fue puesto en su habitación, Adgamis aprovecha y coloca a su familiar en las manos del elfo, el paladín que se presenta como Bartoz, aunque nos dice que no tiene memoria Adgamis si lo conoce bien, al parecer es hijo de otro miembro del circulo al igual que mi padre, creo que el destino obliga a que nosotros nos conociéramos y con Jon ya seriamos tres que poseemos ese vínculo de hermandad, pronto continuamos a la habitación de Naquent, pero sentimos presencias extrañas, las auras mágicas que se aprecian son evidentes, Adgamis sabe que son, un par de asesinos fantasmales que nos atacan, sus ataques no los puedo esquivar y soy mortalmente herido, mientras agito mi espada al aire, Azgheda hace lo suyo con sus garras, al final todo resulto bien y las criaturas fueron eliminadas, aprovecho para curar mis heridas con todas las pociones que hemos recolectado, ¡Diablos! Nos falta mucho Terjon o Derrim para estos casos, no debí permitir que se fueran, su compromiso con eliminar este lugar debe ser mayor, no entiendo, si yo pude dar espera a mi búsqueda de Tenser ¿como no pueden hacerlo ellos?, bueno ni hablar, continuaremos a los aposentos de Naquent”
“Algo curioso se aprecia en el cuarto del frente, como siempre Tauriel, se vuelve invisible y baja las escaleras que conducen al cuarto a investigar, el tiempo ha pasado y no hay razón de ella, Azgheda también baja pero es poco el tiempo que pasa pues ella nos llama a bajar, en el lugar se ven una multitud de hombres idénticos encerrados en capullos, debe ser un hechizo de clonación como los que hacia mi padre, en los capullos están inscritos el siguiente nombre –Unariq- es el mismo nombre de la lapida en las minas, debió ser un poderoso sacerdote de este templo para tener tantos clones a punto de ser activados, mientras exploramos, vemos en el centro una hermosa gema, tanto la gema, como todo el lugar, posee un aura mágica muy fuerte, la situación ya no se puede tomar a la ligera como antes, pero mientras salimos, Bartoz se detiene y sin pensarlo inserta su espada en uno de los clones, lo que aconteció después fue desconcertante, el clon se transformo en una sucubo que intento asesinar al paladín, llamándolo también por su nombre, vamos que es curioso que  muchos seres sepan quien es Bartoz, menos el mismo, aniquilando a la demonio, continuamos nuestro camino, no sin antes ver un destello de luz que emanó la gema”
Guts

“¡Pero que tonta! Mi codicia me hace cometer locuras, al haber tocado esa gema, aparezco en otro lugar diferente, me encuentro sola y no me puedo respaldar con Guts o mi hermana, espero que mi invisibilidad dure, de lo contrario estoy frita, continuo caminando por un túnel hasta llegar a una puerta secreta, en esas me acuerdo del medallón, Adgamis me estaba hablando desde el que ella tiene, en un dialecto elfico que solo nosotras dos entendemos, no puedo describir la alegría de escuchar la voz de ella, si bien cuando entramos a este templo he sentido el distanciamiento de los demás, en especial de ella, su voz nuevamente me reconforta, no es de mi afecto pero es mi hermana después de todo, le comento mi situación`y me dice que espere por ellos, que me quede quieta, pero ¿como puedes pedirle a una mente curiosa como la mía quedarse a esperar?, decido abrir la puerta y explorar con el resguardo de mi conjuro de invisibilidad, así que avanzo y el paisaje es desolador, veo lo que parece ser el interior de un volcán dormido, con caliza y grietas de lava seca, contrastando con la luz del magma en el suelo, al fondo lo que se ve es una torre alta de color negro, rodeado de muchos tumularios, ¡Dios! sin querer he llegado al atrio interior, ¡Rayos! ¡Debo regresar! ¡Esto es demasiado para mí!, me giro inmediatamente y corro a toda velocidad, pero una fuerza invisible me tumba en seco, ¿Ahora que otra cosa más me va a pasar? No teniendo otra opción continuo hacia la torre que mas parece una aguja negra en el horizonte, al llegar veo un puente colgante de madera y al fondo una puerta de hierro que mágicamente forma un rostro humano y me habla, al parecer conoce todo de mi, y me invita a entrar, por primera vez siento un miedo peor que si fuera a morir. Amablemente declino la oferta de la puerta mágica, pero mi situación empeora cuando mi conjuro de invisibilidad se esfuma y los tumularios advierten mi presencia, no teniendo otra opción saco temblorosa el pergamino de la puerta dimensional y me traslado a la cámara de los clones”
Tauriel

“La sensación de mal que gobierna este cuarto es impresionante, no tiene uno que ser hábil en su detección para darse cuenta, salimos inmediatamente esperando que Tauriel sobreviva hasta que lleguemos, avanzando, nos encontramos con mas guardias de las torres montados en unos aracnofagos, los cuales los atacamos inmediatamente, la adición de Bartoz al grupo fue un completo alivio, quien convocando a su montura vuela por los cielos matando a varios de los jinetes junto con Guts, Adgamis hace lo suyo con sus conjuros y mi hermano elimina a otros con sus flechas, dejándonos las sobras a Rhaegar y a mi, sin embargo hay dos jinetes que me causan curiosidad, son del templo pero son mas hábiles que el resto, le informo a Jon que concentre sus ataques en esos dos y eso hace, acabando con ellos con cierta dificultad, cuando me acerco a sus cuerpos, noto un tatuaje extraño en sus brazos, una cruz de color rojo que nunca había visto, al mostrársela al grupo, nadie le da importancia, aunque Adgamis se ve un poco nerviosa, tal vez sepa algo de eso, pero no es el momento para preguntar, debemos preparar una emboscada”
Azgheda

“Mi hermana no puede dejar sus manos dentro de sus ropas y debe tocar todo lo que sea, la inconsiente ahora toco la gema del cuarto y de repente desapareció, le informo a los demás y juntos discutimos si había algo que hacer para salvar a la tontarrona, luego de mucho meditar, se me ocurrió usar el medallón de Hedrack, estuve un buen tiempo intentando comunicarme con Tauriel, pero la tonta no responde, hasta que por fin, me dice casi sollozando que se encuentra en el atrio interior, ¡Dios!, la imprudencia de Tauriel nos va a matar un día, se los aseguro, le digo que espere mientras matamos a las tropas restantes de Naquent y vamos por ella, espero que capte el mensaje.
Continuando al lugar nos encontramos con mas guardias del templo, los cuales acabamos en el acto, pero un escalofrío recorre mi piel cuando Azgheda revisando los cuerpos nos muestra el tatuaje de la hermandad escarlata en dos de ellos, ¡Rayos! esos sujetos se encuentran es este lugar tan alejado, espero que no se enteren de mi origen real, ni el de mi hermana, o nuestras vidas estarán en un peligro mayor que el que nos enfrentamos actualmente, mejor dejo de pensar en eso, llegamos al cuarto de Naquent y preparamos la emboscada, las tropas que llegaron eran menores de lo que esperábamos, osgos, minotauros y un trío de ogros liderados por el cobarde de látigo, con quien nos encontramos en la puerta del agua. Jon hizo lo suyo matando al bastardo de un solo ataque y los conjuros de Azgheda junto a los míos fueron un excelente combo para aniquilar a los seres, la verdad mientras estemos juntos somos imparables”
Adgamis

“Las batallas han sido solo un letargo de lo que se avecina, pronto acabaremos con todo el maldito lugar, me encuentro eso sí, preocupado por Shadow y con más razón cuando el paladín Bartoz detecta el mal para saber dónde estaba Tauriel, encontrando mal en mi interior, si algo tengo es un odio en contra de este culto quien asesinó a mi verdadero padre y pos su culpa nunca lo logre conocer, mi vínculo con Shadow crece, siento su miedo aunque se encuentra vivo que es lo importante, luego de derrotar a los cultistas mediante la emboscada preparada por Tauriel, les digo a mis compañeros que busquemos a mi caballo, mientras siento como me acerco a él, un sentimiento de frustración de lo que presentía nublaba mi mente, hecho que se confirmó cuando llegamos a las escaleras que conducían al cuarto con la máquina que injertaba las extremidades demoníacas y allí estaba Shadow, con sus ojos botando un fuego azul y sus patas traseras convertidas en las extremidades de un demonio, mi furia se emancipó y solo el consuelo de mi hermana pudo consolarme, diciéndome que ella tenia un hechizo que podría volver a la normalidad a mi amigo, espero que tenga razón y sea así, con Shadow nuevamente a mi lado, nos dirigimos nuevamente al cuarto de los clones para ir por Tauriel.
Al llegar al lugar, un portal se abrió en el techo de la habitación y el el cae Tauriel quien la ayudamos a recomponerse, ella se encuentra totalmente asustada de todo lo que vió en las afueras del atrio interior”
Jon



Epílogo

Guts abrió los ojos, la sonrisa de Tauriel de ver que su amigo se encuentra con vida, mientras se incorpora Kella intentaba rastrear a los...