lunes, 4 de mayo de 2020

Capítulo 30: Rescatando al explorador Elmo


Tras la nueva adición a las filas de los héroes, el grupo continua liberando a los hobgoblins del clan de Rarkus, muchos pasillos atraviesan los héroes incluso detectan una puerta secreta, pero no la cruzan, ellos siguen sus instintos emprendiendo otras rutas hasta que llegan a una cámara con un enorme pozo, es aquí donde el grupo decide investigar las paredes del lugar, en donde se podían asomar varias repisas ya que los objetos que posiblemente encontrarían servirían para destruir al "segundo", anteriormente habían encontrado un pergamino de campo antimagia, entonces ¿Qué podría salir mal? Pensaron ellos, pero el encontrar tesoros tiene sus  riesgos y los aventureros amargamente aprenderían esta lección.
Esta vez el grupo encontró una bolsa con múltiples objetos, sin embargo, Tauriel explorando por su lado encontró algo más, en la oscuridad un enorme ojo amarillento vio a la joven Tauriel  y con una profunda voz exclamó: -Te recuerdo joven niña… hace meses trataste de infiltrarte en nuestro templo, pero por orden de Varachan detuve mi ataque, esta vez no me equivocaré, yo Kex el excavador jefe será quien acabe con ustedes-
Flotando el ojo enorme envuelto en una  masa bulbosa provista de enormes dientes y múltiples tentáculos en cuyas puntas terminaban en ojos mas pequeños, el monstruo lanzó su feroz ataque, el ser inmundo solo posiblemente imaginado en las peores pesadillas lanzó poderosos rayos de cada uno de sus tentáculos, el contemplador había despertado.


Los ataques del contemplador fueron fulminantes, un rayo de la piedra a la carne impactó a Tauriel convirtiéndola en estatua, mientras otro rayo lanzó a Adgamis lejos para que sus hechizos quedaran anulados por su ojo central, mientras los rayos de miedo, dormir, desintegrar y hechizar persona impactan en contra de Kella, Tymerian, Guts y Rhaegar respectivamente, por fortuna ninguno surgió efecto, sin embargo un rayo de dedo de la muerte fue lanzado al arquero Jon, pero antes de ser impactado Y´Dey conociendo la peligrosidad del rayo se interpuso para recibirlo de lleno, no sin antes lanzar un grito de sacrificio ante Jon: -¡Hijo no!- exclamó cayendo al suelo.
Jon perplejo de lo que dijo Y´Dey fue a auxiliar a la moribunda canonesa quien con sus ultimas palabras toca la mejilla del arquero: -Eres igual a tu padre, cuídate mucho hijo mío-  falleciendo la mujer, Kella al ver a su antigua compañera morir, se transforma en León terrible y se lanza al ataque , seguidos por el guerrero Guts y el bárbaro Rhaegar, el contemplador volvió a usar sus rayos, pero Rhaegar logró lanzar toda su furia en sus múltiples cortes, arrancando de raíz los tentáculos y terminándolo con un golpe en su ojo central con su hacha doble orca.
Luego de la batalla, Kella intentó acomodar a su amiga mientras los demás decidían que hacer para continuar sin dos compañeras, Jon aun en shock montó en su caballo y decidió continuar, los demás lo llamaban pero sus palabras se las llevaba el viento en unos oídos que no llegaban las palabras para razonar, Adgamis decidió acompañar al arquero, pero Guts se interpuso alegando la restauración del cuerpo de Tauriel,  esto empezó a dividir el grupo pensando en si regresar o seguir a Jon antes que el solo encuentre una muerte temprana, luego de mucho discutir, Adgamis le solicitó el favor a Tymerian conseguir el pergamino para traer nuevamente a Tauriel, Tymerian aceptó y Adgamis entregándole un pergamino de teleportar la traslado con su conjuro a la ciudad de Verbobonc, no sin antes Guts entregarle todos sus ahorros a la picara maga.
Los demás decidieron avanzar y alcanzar a su amigo, mediante las pisadas de su caballo Shadow Kella y Azgheda lograron rastrearlo, pero varias pisadas de otros seres llevaban a otros caminos, el grupo decidió separarse Adgamis y Rhaegar fueron en búsqueda del arquero mientras los demás seguían los otros rastros. Al poco tiempo la elfa y el semiorco encontraron a Jon muy quieto esperando al acecho, aunque sus ojos mantenían una furia nunca antes vista, su temple era mas calmado y eso era por lo que había al frente, un grupo de hobgoblins esclavos se encontraban excavando las ruinas mientras eran custodiados por un enorme Ogro quien los azotaba con un enorme látigo, sin embargo, entre los esclavos se encontraba alguien más, el experimentado explorador, capitán de la milicia de Hommlet Elmo, hermano menor de Otis, y por lo tanto tío de Jon.


Este se encontraba muy lastimado de latigazos propinados por el ogro, Jon calmadamente indicó a Adgamis usar su invisibilidad y explorar más allá para estar seguros de no encontrar con mayores sorpresas, la hechicera asintió y se puso a investigar, Adgamis logró explorar el lugar encontrando una escalera que conducía al nivel inferior, y más allá unas enormes piedras que se encontraban en el pasillo, gracias a los conocimientos adquiridos en Sunndi supo de inmediato que las piedras eran en realidad un par de monstruos peligrosos conocidos como morfolitos, Adgamis decidió regresar.
Mientras tanto, los demás héroes llegaron a un punto muerto, por lo que se regresaron a unirse al grupo de Jon, allí lamentablemente por ser el grupo bastante numeroso alertaron al ogro quien se lanzo en un furioso ataque, el grupo sin más remedio tuvo que eliminar al ogro, pero por lo menos ya confirmaron que no había mas amenazas, liberando a los prisioneros Kella y Azgheda curaron las heridas de Elmo, mientras Adgamis regresó, Elmo mencionó que había escuchado que el segundo viendo el peligro que suponen los héroes decidió intentar con los dos príncipes abrir la prisión de Tharizdun para eso adelantó el ritual de la apertura del nodo del agua inmediatamente sacrificando en el proceso a Burne el mago, ahora con el tiempo en su contra el grupo no podía esperar mas a Tymerian y Tauriel, así que partieron al siguiente nivel junto con Elmo quien al haber sido torturado en este lugar conocía parte del siguiente nivel.
En el camino Jon le pregunto a Elmo sobre su parentesco con la canonesa Y´Dey, a lo que el viejo explorador confirmó su parentesco, madre e hijo se habían reunido, al menos por un breve momento.  Adgamis por su parte indicó los morfolitos que se encontraban y de su vulnerabilidad al fuego mientras preparaba su ardiente velo rojo, pronto regresaron las picaras del grupo y así todos se enfrentaron a las criaturas, quienes pronto capturaron a Guts y Bartoz, lamentablemente para los morfolitos, el grupo era numeroso y hábil así que los héroes no tuvieron muchos problemas en contra de estas criaturas.




¿Que horribles monstruos esperan a nuestros héroes? ¿Serán lo suficientemente agiles para evitar la destrucción del mundo como lo conocemos? Todo esto se revelará en un futuro próximo.   





lunes, 27 de abril de 2020

Capítulo 29. Encuentro con Kella

Entrando en el subterráneo excavado por los cultistas del ojo elemental arcano, el grupo detecta los rastros del ejercito de ogros que atacaron Hommlet, Azgheda se enfocó en los rastros de su maestra Kella hallándolos al instante, por su parte Rhaegar escuchó los fuertes rugidos de las criaturas y adelantándose al grupo el semiorco se encuentra con varios ogros vestidos con gruesas armaduras de placas quienes se lanzaron en su contra después que su capitán, un ogro bárbaro de nombre Trond lanzó el grito de guerra.



Luego de una fuerte batalla en donde los héroes hicieron gala de sus habilidades el ejercito de ogros fue brutalmente asesinado, allí el grupo se dividió en dos, el primer grupo conformado por Guts, Jon, Bartoz, Tymerian y Tauriel exploraron los cuartos de los ogros encontrando una habitación secreta con varios tesoros mientras el otro grupo liderado por Adgamis continuó por un pasillo llegando a una trampilla que daba acceso a un nivel inferior.
Rhaegar decidió descender por la trampilla encontrándose con un explorador gigante, el semiorco intentó ser sigiloso para asestar el primer golpe, pero el gigante arremetió contra el sin darle oportunidad al bárbaro de responder, la canonesa al ver esto decidió ayudar a Rhaegar curándole las heridas causadas, dando alientos al semiorco de responder a los ataques del gigante mediante sus múltiples ataques efectuados con su hacha doble orca hiriendo gravemente al gigante de piedra, justo cuando Rhaegar iba a lanzar el golpe final un elemental de tierra de tamaño enorme golpeo sin piedad a Rhaegar volviéndolo a herir, pero gracias a Adgamis quien uso un pergamino de inmovilizar monstruo, no sufrió mayor problema, la masa inmensa de piedra fue destruida por Rhaegar.


Al poco tiempo el primer grupo se unió a Adgamis y su grupo y todos descendieron por la trampilla al empinado camino de quince pies de alto, pero por el tamaño de la puerta la montura de Bartoz y de Jon no podían acceder por lo que Ragnar decidió quedarse al cuidado de las monturas, sin embargo, la pulsera de reducción de Shadow permitió continuar con él.
Mas allá del pasillo empinado el grupo llegó a una bifurcación, ellos analizaron el suelo encontrando pisadas detrás de una puerta y decidieron ir por ese lugar, llegando a una cámara con dos puertas y dos pasillos, Tymerian avanzó sigilosamente por el lugar encontrando a varios ogros detrás de las puertas, Azgheda propuso encerrar a los ogros para evitar batallas innecesarias y continuar por los pasillos, esto fue secundado por Adgamis por lo que el grupo estuvo de acuerdo, Tymerian cerró con llave la puerta del norte mientras que Tauriel cerro la puerta del sur, los más sigilosos entonces continuaron por el pasillo norte encontrando a los primeros esclavos del lugar, los ancianos y mujeres trasgoides del clan de Rarkus.
Azgheda junto con Tymerian liberaron sus grilletes mientras les preguntaban por la situación del templo, los grandes trasgos mencionaron de varios gigantes de piedra son los que vigilan este nivel y que sus compañeros más rebeldes se encuentran excavando en el extremo occidental de este nivel entre ellos se encuentra un humano de barba amplia, todos reconocen al hombre descrito como Elmo el capitán de la milicia de Hommlet y tío de Jon, saliendo del lugar junto con los trasgos uno de ellos se tropezó en la fuga golpeándose su rodilla, dando un grito de dolor alertó a los ogros encerrados que inmediatamente intentaron abrir su puerta, al verlas cerradas destrozaron la puerta saliendo otro ejercito de ogros que arremetieron contra los héroes.
Guts, Rhaegar, Tymerian, Bartoz y Tauriel destrozaron mediante fuertes ataques a los ogros del sur, mientras Azgheda retenía a los ogros del norte, mientras Jon los rebatía con flechas y Adgamis los incinerara con una potente bola de fuego, el fuerte hechizo acabo con los ogros del norte salvo uno el cual era el marcado con la pañoleta de Kella, Azgheda le gritó a Adgamis que parara el ataque mientras auxiliaba a su mentora.
Luego de la batalla, Kella vuelve a su forma de semielfa y recuperando sus heridas, explica la composición del templo, menciona criaturas como los guardias gigantes liderados por el gigante demonio de piedra Dein y el capataz de las excavaciones, una bestia infernal amorfa de múltiples tentáculos con un ojo central que elimina la magia traído de las más oscuras pesadillas conocido como “el contemplador” y las operaciones del templo, en ellas describe que ya uno de los nodos (el nodo del fuego) fue abierto hace un mes por el campeón del templo del mal, el clérigo Lareth y que hoy en la noche se realizará en ritual para abrir el segundo nodo (el nodo del agua) supervisado nuevamente por el segundo, el abolez que los héroes necesitan destruir, Kella explica que el ritual siempre se realiza con un sacrificio humano y para este nodo el segundo decidió sacrificar al mago de Hommlet Burne; Azgheda con un calculo de tiempo trascurrido desde que entraron al templo se dio cuenta que solo tienen seis horas para que inicie el ritual.

miércoles, 8 de abril de 2020

Capítulo 28. Regreso al templo del mal elemental



Caía la tarde y las luces de las antorchas empezaban a iluminar el pueblo -Bienvenidos nuevamente a Hommlet- exclama un tejón de Burne, mientras los aventureros regresan de la ciudad de Verbobonc después de poder revivir a la picara del grupo la semielfa Tauriel, aunque su traumática experiencia cambió considerablemente su personalidad, el tenerla nuevamente entre los vivos confortaba a todo el grupo, en especial a su hermana Tauriel y al guerrero Guts quien empieza a tener sentimientos por ella, mientras caminan se podían verlas  casas y los edificios semidestruidos producto de la batalla que tuvieron en contra de las hordas del templo, mientras veían a muchos lugareños y guerreros gnomos pronto los aventureros se encontraron con la primera cara conocida, era el bárbaro Rhaegar quien con su escudero el guerrero Ragnar habían llegado dos días atrás.

-Espero que el viaje fuera mejor que lo que vivimos en las minas- digo Rhaegar mientras tomaba una cerveza a las afueras de la bienvenida de la moza, -Por Kord, ¿a quién estoy viendo? La comadreja esta con nosotros, hahaha, bienvenida flacucha- grito alegremente el semiorco al ver nuevamente a Tauriel, mientras se levantaba de su cómodo asiento, el bárbaro quiso celebrar con unas cervezas, el grupo cansado aceptó sin musitar la oferta y entrando a la posada de la bienvenida de la moza pidieron una mesa a la posadera Vesta.


-La chica de las plantas se encontraba aquí cuando llegué, ahora se encuentra en el árbol grande del pueblo, por si quieren hablar con ella- menciono Rhaegar, el lugar se sentía cálido, todos celebraban mientras pedían mas rondas de cerveza, la música del bardo Redithidoor era terrible como siempre, pero esto no importaba, estaban juntos y en paz, todos querían que el momento durara más ya que sabían con certeza que se avecinaba la batalla final para todos.
-Adgamis, siento que debemos reunirnos con Azgheda, ¿Dónde está el árbol que mencionó Rhaegar?- mencionó Bartoz a la hechicera, a lo que ella respondió -No pierdas la paciencia amigo, terminemos esta copa y yo te acompañaré al lugar, quiero saber que más cosas averiguó Azgheda mientras estuvimos en el monte- terminaron sus vinos y se levantaron, despidiendo a los demás y deseando buenas noches, Adgamis y Bartoz se dirigieron a la arboleda. Al llegar vieron en una completa meditación a su amiga, Yundi el joven druida la acompañaba en su meditación, no hubo que llamarla cuando Azgheda concentrada en su meditación dijo -¡Amigos los estaba esperando! cuéntenme ¿Tauriel cómo se encuentra?, tengo muchas cosas que contarles, mi hermano y Tymerian partieron hace días al pueblo de Nulb, ellos querían revisar el terreno por nosotros, me lo dijo la canonesa-  el paladín y la elfa les comentaron las buenas noticias y lo que pasaron en Verbobonc a lo que la druida sonrió, esta les informa de la batalla de Hommlet y de los salvadores de los aldeanos, los valientes gnomos del condado de Urnst, también menciona que Jon se adelantó para investigar la zona en parte, pero también para rescatar a su tío biológico el capitán de la milicia Elmo, al sorprenderse Adgamis del secuestro de Elmo, Azgheda explica la fallida incursión del grupo de hommlet conformado por Elmo, el paladín Xaod, un ángel canarconte convocado por la canonesa y los líderes de la villa Rufus y Burne, en donde solo pudieron regresar el paladín con el viejo Rufus severamente lastimado.
-Por lo pronto descansemos, mañana hablaremos con YDey y partiremos al encuentro de tu hermano- dice Adgamis mientras se levanta con su cayado, Bartoz también se levanta y juntos regresan a la posada para recuperar las fuerzas gastadas en el viaje. A la mañana siguiente todos se dirigen al templo de St Cuthbert en donde Calmer y su viejo compañero el joven Derrim los saludan, allí hablan con YDey, y comentan el gran peligro vivido en el templo de la consunción total, y lo cerca que se encuentra el culto de liberar al dios Tharizdun.
Al comprender el gran peligro que el grupo tenía que enfrentarse y la ausencia de Terjon, Y´Dey decidió acompañarlos, todos vieron como la anciana mujer se imbuye con una vitalidad sagrada mientras se dirigía a su empolvada armadura, mientras todo esto sucedía, la puerta se abrió de golpe, una joven de cabello corto irrumpe en el lugar -¡YDey Déjame ir al templo! Puedo rescatar a Elmo y los demás- exclamó la joven a lo que Ydey respondió -Ingrith, se que estas preocupada y sé que eres hábil, pero esto esta fuera de tus habilidades, tus puños no podrán contra este problema, lo pudiste ver cuando el ejercito de ellos nos atacaron con sus gigantes, es mejor que protejas el pueblo mientras regresa Terjon, Oh pero que son mis modales, señores, la imprudente es Ingrith y ha sido una aliada en la seguridad de Hommlet. Ingrith ellos son los aventureros que han podido eliminar el culto del mal elemental en el templo de Rastor- mientras se realizaban las presentaciones Adgamis pudo notar que las intenciones de ayuda de Ingrith y de YDey eran más personales que salvar al pueblo, Ydey por su parte dejo al cuidado del pueblo a Ingrith y Calmer y con una gran despedida de los tejones de Burne el grupo partió a Nulb.

Camino a Nulb

Las horas pasan mientras el grupo viajaba en el sinuoso camino hacia el templo del mal elemental, a lo lejos el grupo vio el pueblo fantasma donde alguna vez vieron a Lareth, pero algo se encontraba diferente, cerca del rio se encontraba una fortaleza custodiada por varios exploradores y guerreros, un nuevo señor había hecho presencia en la zona, todos se sorprendieron cuando los guardias capturaron por la zona a unos guerreros que expiaban el lugar, eran dos hombres de armadura oscura y sus símbolos eran claramente reconocidos, miembros del semidios Iuz el viejo, junto a ellos los acompañaba un osgo que no se dejaba amedrentar por la clara desventaja, este ser sin pensarlo dos veces y viendo su muerte próxima arremetió en contra de los soldados liderados por el mismo Jon quien acompañado de Tymerian interrogaban a los hombres. Rhaegar en su sed de sangre cargó en contra del osgo y velozmente de un tajo cortó la espalda de la criatura, los otros hombres se desplomaron en el suelo y pidieron clemencia contando el plan de Iuz de investigar el templo, lugar que en antaño ayudó a construir junto con Zuggtmoy, Guts los intimidó de tal forma que uno de ellos mencionó de un viejo pozo que servía como entrada secreta al templo, el líder Jon decidió dejarlos ir, pero Rhaegar quiso saber un poco mas de lo que sabían y agarrándolos del cuello a los hombres preguntó. – Oye Jon, tiempo sin verte, ¿este es tu castillo? – Jon asintió – bueno Jon verás… necesito hablar con estos puercos y tu castillo es el lugar perfecto para sentarme a charlar, y que nos cuenten lo que necesitamos prometo no dañarte nada, ¿Qué te parece?- Jon sin decir palabra le indica la primera puerta de la torre y Rhaegar alegremente va allá empujando a los hombres.


Luego de una hora de gritos y agonía para los guerreros de Iuz, Rhaegar sale del lugar con noticias, resulta que el movimiento del culto es mas visible para todos incluso para los dioses como Iuz, Hextor o Vecna, por lo que Iuz mando a su grupo a investigar y de ser posible aliarse con los miembros del culto, para eso antes envió a una hechicera conocida como Telena a Hommlet a espiar, YDey reaccionó: -Telena, claro que la conozco, es una cocinera un tanto chismosa pero nada peligrosa, no sabía que fuera una espía, vaya vaya, menos mal que no tenemos de que preocuparnos, Telena murió en el ataque del pueblo, ¡claro! tiene sentido ahora pues me pareció raro que aparte de la milicia y del preso que teníamos por el incendio del molino, solo ella estuviera en las bajas… tal parece que el culto del ojo elemental arcano no desea compartir poder-
Nuevamente el grupo reunido comparten información, Jon menciona de la presencia de gigantes de piedra en la zona y varias huestes de grandes trasgos en el lugar, el pueblo por estar maldito no se han atrevido a investigar, Ydey decide ayudar a Jon a establecer una comunidad y con su poder divino empieza a expulsar la muerte, el mal y los espíritus de los diferentes edificios del pueblo, la posada, las calles y el barco que se encontraba atracado en el muelle, todos notaron una cierta tristeza en su rostro cuando YDey pasó por la herrería abandonada del pueblo, mientras se dirigía al edificio donde estaba Lareth -Bien este es el ultimo edificio, es curioso, jamás creí volver a este lugar donde viví con Murfles-  -¿Murfles?- pregunto Jon mientras acompañaba a la canonesa al interior de la antigua herboristería. -Ella era una antigua compañera de los que destruimos el templo del mal la segunda vez que se alzó, con ella espiábamos las actividades del templo en esos tiempos bajo las apariencias de dos ancianas herbolarias- musito YDey. -¿Podrías contarme de eso? Hace poco descubrí por Terjon que mi padre, mi verdadero padre, fue uno de los aventureros que se enfrentó al templo y murió por ello, tú lo debiste conocer, su nombre era Otis, es por eso que quiero entrar al templo, debo vengar la muerte de mi padre y rescatar a Elmo quien según tengo entendido es hermano de Otis, es decir mi tío-
YDey con lagrimas en sus ojos le pide a todos los presentes que se sienten mientras contó sin descanso de todos los eventos de hace veinticinco años en la batalla de los prados de Emridy, y los sucesos de hace nueve años, de como Otis estaba de incognito siendo el herrero de Nulb en esos días mientras ella era la herbolaria Screng, junto con Elmo, Murfles y otros aventureros destruyeron el orbe de la muerte dorada mientras se enfrentaban a la misma diosa Zuggtmoy, en el proceso varias vidas se perdieron, entre ellas el explorador Otis.
Tauriel sintió un recorrido de escalofrío por la espalda cuando Ydey mencionó el orbe y sin que nadie lo notara ojeó el orbe de la muerte plateada el cual sintió que le devolvió la mirada, Adgamis por su parte reconoció la tristeza en el rostro de YDey, en especial cuando mencionaba a Otis, pero también vio algo curioso entre ella y Jon, sus expresiones eran muy similares, absorta en sus pensamientos Adgamis no se percató cuando uno de los guardias irrumpió en el edificio informando la destrucción de una gelatina ocre en el barco y pidiéndole a su líder Jon del regreso a la fortaleza para su descanso, el tiempo había pasado como paginas de un libro, y el grupo se encontraba cansado, Jon ordenó alistar habitaciones para todos y el grupo se dispuso a pasar la noche.
A la mañana siguiente el grupo se levantó y luego de un gran desayuno se dispusieron a continuar su viaje, estaban indecisos de por donde entrar al templo, si por la puerta principal y encontrar al líder de los trasgos Rarkus, o pasar secretamente por el supuesto pozo mencionado por el soldado de Iuz, viéndose con tantos aliados, terminaron por ir directamente a las puertas del templo, ordenando a sus guardias vigilar la zona Jon y el grupo parten al templo.

Templo del mal elemental


Llegando al templo los aventureros Bartoz montado en su caballo Darko, Guts, las hermanas Tauriel y Adgamis, Rhaegar y su escudero Ragnar, Ydey, Jon con su caballos Shadow, Azgheda y su águila gigante Gwaihir y la recién incorporada maga Tymerian, divisaron el enorme edificio de color grisáceo en el extenso campo de arboles secos, a su encuentro una emboscada de flechas fueron lanzadas al grupo mientras los perros salvajes que cuidaban el lugar ladraron amedrantando a todos. -¡No ataquen a los perros!- Bramó Azgheda mientras se convertía en su forma de oso terrible, Tauriel y Tymerian avanzaron ante las flechas y con sus estoques atravesaban los cuerpos de los trasgos que se encontraban escondidos en los escombros del templo. De repente las puertas es abrieron y los grandes trasgos lanzaron su ofensiva, Adgamis desgarró la tierra para deshacerse de las molestias, Guts y Rhaegar se lanzaron al frente en contra de los múltiples enemigos que salían por la puerta principal, de repente Bartoz a lomos de su montura saltaron los escombros internándose en la oscuridad del templo, Jon, Ragnar e Y´Dey se quedaron en la retaguardia, eliminando a los rezagados.
Poco pudieron hacer la avanzada de trasgos quienes en su desesperación tocaron el cuerno de guerra, que fue respondido por un grito de guerra de más grandes trasgos del interior acompañados de su fiera bestia de batalla un simio terrible, Bartoz mientras cercenaba cabezas le aviso a Adgamis, quien con una bola de fuego elimino por completo al grueso del ejército, permitiendo a los guerreros internarse más en el lugar.


Allí en su interior Azgheda, Adgamis, Tymerian e Y´Dey iluminaron el lugar con sus conjuros de luz, en el interior se encontraban pocos trasgos quienes luego de la bola de fuego quedaron totalmente asustados, uno de los trasgos sobrevivientes vio a los aventureros quien los reconoció de inmediato. -Ustedes son los humanos que hicieron el trato con nuestro jefe, ¡Por favor sálvenlo!-  dijo el ser. El grupo supo por las palabras de la criatura que Rurkus fue capturado por el culto obligando así al clan a cumplir las órdenes del culto defendiendo el templo y atacando a Hommlet junto con los ogros y los gigantes de piedra, mientras tanto, Adgamis pudo escuchar como unos fuertes latigazos eran azotados y gritos se escuchaban al fondo dando un ligero eco en el templo, los aventureros decidieron continuar encontrando al mismo Rarkus custodiado por sus propios guardias y siendo azotado por una súcubo sentada en el trono del templo, la mujer demonio con una risa maliciosa les dijo – los esperaba hace rato que me aburría de este juego con el trasgo, y me preguntaba quienes serían los intrusos que alertaron a mis esbirros – mientras que en la mente de los aventureros se escuchaba “Espero que me proporcionen una grandiosa diversión antes de que mueran” Rhaegar no perdió el tiempo y se lanzó al ataque pero uno de los trasgos lo detuvo cayendo juntos al suelo, la súcubo se alegró y con una risa malévola mando al resto de guardias a eliminar a los personajes, Azgheda lanzó su conjuro de estacas de roble en contra de la demonio impactando dos de ellas, sin embargo el aura impía del ser evitó el mayor daño, pero justo cuando la demonio iba a lanzar sus conjuros, Tauriel quien se encontraba invisible y protegida del escudriñamiento logra asestar una daga en su contra haciendo un fuerte daño, la súcubo gritó con tal fuerza que alertó a mas trasgos que se acercaron al lugar sin embargo no atacaron pues vieron que con rabia en sus ojos la súcubo maldecía a Tauriel mientras desaparecía del lugar.
Todo ha acabado y Rarkus es liberado, los trasgos lanzan un grito de felicidad mientras su líder es curado por Y´Dey, el gran trasgo agradece y recrimina la tardanza de su ayuda, el grupo pregunta por la situación a lo que el líder trasgo afirma – Mientras reunía a mas hombres para mi ejército, apareció un ejercito de ogros comandado por la mujer demonio, mi grupo dio una fuerte batalla contra ellos pero fuimos doblegados cuando el siguiente ejercito llegó… no fuimos nada cuando los gigantes de piedra comandados por uno mas grande y cornudo al que llaman Dein nos atacaron, muchos de mis hombre murieron lo peor fue cuando las mujeres, los ancianos y los niños fueron capturados, tuve que ceder mi puesto y dejar a los sobrevivientes a su servicio, pero es claro que su suerte se ha acabado ya que ustedes están aquí, ahora debo pedirles lo siguiente… mi pueblo ha sufrido por habernos aliado con ustedes, por lo que tienen una deuda con nosotros, salven a mi clan y nosotros dejaremos este lugar- El grupo averigua de Rarkus la entrada a los niveles inferiores del templo oculta en una torre cerca del templo así como del estado de los amigos capturados por el templo, ya luego de eliminar unas ratas en una habitación Jon revisa los rastros del lugar confirmando la existencia de un fuerte ejercito de ogros y gigantes de piedra en su interior.

martes, 31 de marzo de 2020

Capítulo 27: Regreso a Hommlet


Con lágrimas en los ojos de Adgamis que denotaban una inmensa furia, la hechicera descendió al octavo nivel de la torre oscura, allí el fiel escudero de Rhaegar los esperaba a ella y a los demás aventureros, mientras el grupo se recomponía de la perdida de la picara, Bartoz curaba las heridas de Guts, al fin el guerrero recobrando el conocimiento supo del fin de su compañera, levantándose de un salto, el joven decide hacer todo lo posible para devolver a la vida a Tauriel, le comenta a los demás de poder ir al reino del príncipe Thrommel y cobrar la recompensa con el fin de tener los recursos para salvarla, el grupo estuvo de acuerdo, pero antes deben ir por las personas liberadas, usaron su ultimo palo de refugio para regresar al cuarto de Varachan.
En el atrio exterior las cosas no habían cambiado, en el cuarto se encontraban los últimos prisioneros, el clérigo elfo Festalon, las aldeanas Tamme y Jear y el monje hechizado Erdso, allí mientras Festalon curaba las heridas de todos, el grupo les contaron lo vivido en la torre oscura, en su historia el clérigo elfo de Corellon le interesó el espíritu que salió del altar mayor cuando fue destruido, recordando la historia del culto del mal elemental y la descripción del altar en forma de hongo, dedujo que el espíritu no era otro que el de la misma diosa demonio Zuggtmoy reina de los hongos, la cual fue atrapada por el culto del mal con el fin de usar su poder para el dios aprisionado, o esa es la teoría que les comentó al grupo.
Ahora todos listos recogieron provisiones del atrio para salir una vez por todas del templo de la consunción total, pero algo faltaba, el grupo debía hacer una ultima visita al diablo astado con quien el grupo tenía asuntos pendientes, Jon y el grupo se dirigieron hacia la habitación del cornugón, este los esperaba intrigado de los resultados del encuentro con la triada, Jon arrojando el medallón le informa que los espíritus del primero y de la tercera se encuentran dentro, pero también su hermana se encuentra en el medallón. El cornugón riendo ve como el grupo falló la misión del diablo, y lamentando la suerte de la druida se dispone a abandonar el plano, pero Guts recordando la perdida de Tauriel y con el deseo de no perder a nadie más, exige un nuevo trato al ajeno. El cornugón viendo el fuerte espíritu del guerrero accede y entregando un nuevo medallón azulado le impone al guerrero conseguir el alma del segundo en un lapso de un mes de lo contrario el alma del guerrero será arrastrada por el cornugón a los nueve infiernos, Guts accediendo este nuevo trato ve como del medallón verde sale nuevamente Azgheda, quien abraza a sus compañeros en especial a Adgamis, y lamentando la perdida de Tauriel se disculpa con todos por no poder haberlos ayudado, explicando que dentro del medallón podía ver todo lo que pasaba, ahora con una nueva misión y sabiendo lo poderosa que era la triada, el grupo decide mejorar su equipo para tener una mejor oportunidad, además de poder revivir a Tauriel, sin embargo, Rhaegar decide quedarse un tiempo más para asegurarse que el Stralagos sea liberado de todo vestigio del culto, por lo que dando parte de su tesoro para revivir a Tauriel a cambio de las llaves menores, los demás ven con buenos ojos este trato, dirigiéndose a las minas por la puerta de fuego en donde el grupo sabía que habían acabado con los guardias de esas torres en su batalla contra la dragona, los aventureros fueron a las minas, allí se reunieron con el clan de Rhaegar y se despidieron de su amigo, continuando a la aldea de Rastor.

Templo de la consunción total
“Al despedir a los compañeros con quien viví muchos peligros, por fin regreso nuevamente con mi clan, mi tía nos recibe a Ragnar y a mí con grandes noticias, el clan ha eliminado por completo a los pocos adeptos del maligno culto situados en las minas, ahora tenemos este lugar para expandirnos y ser un clan poderoso, pero antes debemos hacer algo con los guardias de las torres, para eso estoy pensando en forjar una alianza con Urolax y los osgos del sur de las minas.
A la mañana siguiente me reuní con Urolax, su grupo mermado pero fuerte tomaron en buena medida la alianza, ahora la combinación de nuestros guerreros pueden hacer frente a las torres y a sus guardias, pero me preocupa los rayos de las mismas, sin embargo, Urolax tiene un plan con lo espero que resulte.
A primera hora de un nuevo día nuestro ejercito esta preparado para eliminar a los guardias, siendo una fuerte infantería podremos acabar con los guardias inmediatamente, los rayos de las torres no serán problema, Urolax trajo consigo lobos terribles que nos servirán de monturas para llegar más rápido, también sus chamanes Steeran y Fesad nos proporcionarán conjuros de protección para resistir el daño, ahora lo que falta es avanzar con nuestro grito de batalla.
Tres días han pasado y finalmente hemos eliminado a los guardias de las torres, dentro se encontraban unas criaturas que alimentaban los rayos, estas “criaturas electrizantes” no parecen ser una amenaza, es más servirán estas adquisiciones como nuestras mejores defensas las torres de rayos ahora son nuestras, también me ha llegado un mensaje de la druida explicando cuando y donde debemos encontrarnos, me dirigiré a la ciudad de Verbobonc para reforzar el hacha de mi padre y luego hacia Hommlet”.
Rhaegar




Rastor
“Dejando a Rhaegar nos dirigimos a la aldea de Rastor ha pasado un buen tiempo desde que pise ese lugar, mi sorpresa se incrementa al llegar al lugar cuando veo a mis antiguos compañeros Jurrikath y Tymerian, comprendo que fuimos los únicos sobrevivientes al maligno templo, allí descansamos todos, intercambiando historias descubro algo increíble, el príncipe Thrommel se encontraba vivo dentro del templo y mis compañeros lograron rescatarlo enviándolo con el canon del pueblo de Hommlet, también me entero del embarazo de Tymerian y su actual romance con el arquero Jon, luego de pasar la noche y descansar, decidimos separarnos, Adgamis nos comentó que decidió perder un conjuro de su magia caótica para poder teleportarnos por los diversos lugares a los que nos debemos dirigir, Azgheda decide quedarse un tiempo en Rastor para luego encontrarnos en Hommlet, fijamos el plazo de quince días, para darnos el tiempo suficiente de destruir el templo del mal elemental y ayudar a Guts a obtener el alma del segundo. Todos estuvimos de acuerdo, Azgheda trajo un pequeño ratón como mensajero para informar a Rhaegar de nuestros planes, con eso Jon y Tymerian decidieron ir a Verbobonc para poder tratar a su caballo, el resto nos dirigiremos a Furyondia con el fin de convencer al rey Belvor que su hijo se encuentra con vida”.
Bartoz



Furyondia
“Luego de dejar en Verbobonc a Jon y Tymerian regrese a Rastor para levarnos a Furyondia, y poder hablar con el Rey para que nos den lo prometido y salvar a mi hermana, pero al no haber visto nunca antes el reino y solo basándome en las descripciones de Bartoz, nuestro destino fue adverso y la teleportación fue fallida hiriéndonos en el proceso, por fortuna Bartoz me reconforta comentándonos que no estamos lejos del lugar de destino, convocando su montura decide guiarnos a la capital del reino, tomándonos cuatro días en llegar, en el camino noto la tristeza de Guts, su intento de sacrificio al momento de salvar a mi hermana no fue normal, tal vez en su corazón tenga un sentimiento mayor que la amistad que siente por ella, ojalá si podemos revivir a mi hermana florezca el amor entre ellos.
Mientras Guts y Jurrikath fueron al mercado para reforzar nuestro equipo, fui con Bartoz quien logro una audiencia con la princesa Jolene esposa del príncipe Thrommel, le informamos a ella de los horrores vividos en el templo y de cómo pudimos rescatar al príncipe, mostrando el medallón de él y reforzado con las palabras de Bartoz como caballero de Furyondia, la princesa nos dio los fondos necesarios para revivir el cuerpo de mi hermana, sin embargo, los clérigos del reino no eran lo suficientemente hábiles para traer de regreso a Tauriel por lo que devastada salí del castillo a encontrarme con los demás. Reunidos nuevamente Jurrikath me comenta que existe un anciano clérigo muy poderoso que puede hacer lo que necesitamos, al preguntar sobre el clérigo, Jurrikath me dice que se llama Riggby y es el sumo sacerdote de Boccob en la ciudad de Verbobonc, nuevamente con una pequeña esperanza de ver a mi hermana, descansamos en Furyondia por ultima vez y a la mañana dirigirnos con Jon en Verbobonc”
Adgamis




Verbobonc
“Trasportados a la ciudad de Verbobonc lo primero que Tymerian y yo realizamos fue ir con un templo de Elhonna para poder salvar a Shadow, lugar que encontramos a las afueras de la ciudad, los clérigos lograron realizar los tratamientos necesarios para operar la extremidad de mi compañero, recordando la amputación realizada al mediano que rescatamos en el templo y dejándolo al cuidado de Terjon mi corazón dio un salto, ¿Qué fue de ellos?, mientras me preguntaba y donaba los recursos necesarios al templo, la extremidad de Shadow empezó a crecer nuevamente gracias al conjuro de regeneración de los druidas del templo, agradecido con los dioses hable con Tymerian para que regresara a Rastor, sin embargo, ella sabiendo de los peligros que yo me enfrentaba, decidió ayudarme en nuestra campaña, juntos a la mañana siguiente reforzamos nuestro equipo y emprendimos viaje a Hommlet”
Jon

“Llegamos a Verbobonc luego de mucho tiempo, exigimos ver al sacerdote Riggby, pero su rígida política de audiencia con el sumo clérigo, nos demoro el verlo, duramos dos días mas para poder reunirnos con el viejo. Al fin cuando tuvimos la audiencia con Riggby descubrimos que el anciano era un antiguo miembro de la ciudadela de los ocho, tenía muchas preguntas acerca de la vida de mi padre o de Tenser, pero lamentablemente el tiempo es el indicado y con el tiempo en contra solo tenemos el tiempo para lo necesario y eso era revivir a Tauriel, si salimos de esta, regresaré con el con las dudas que tiene mi mente.
Riggby accedió a nuestras peticiones y con todo el poder del clérigo, realizó el ritual y una luz cegadora trajo el cuerpo de Tauriel del más allá cubierta de túnicas blancas reposando en el altar, al acercarme noto que nuestra amiga duerme profundamente, esperando que despierte le agarro la mano pero no hay respuesta, Riggby nos explica que el shock de su muerte fue demasiado para que Tauriel despertara inmediatamente, pero con el tiempo ella recobrara el sentido, solo espero que así sea”
Guts




Viaje a Hommlet
“Mientras mis amigos de teleportaron decidí quedarme y meditar con la naturaleza, tal vez con suerte Beory pueda hablar conmigo, luego de dejar al cuidado del monje Erdso a Rerrid y acompañar a sus hogares a Tamme y Jear, le pregunté al elfo Festalon de lo que quiere realizar, este me comenta su deseo de regresar a las tierras de Celene, el reino de los elfos situado al sur de Hommlet, ya que nuestros caminos eran los mismos, le propuse que fuéramos juntos, Festalon con agrado acepto.
Deje a Festalon en la antigua casa de Tymerian mientras me internaba al bosque a meditar, allí en comunión con la naturaleza Beory respondió a mis plegarias en forma de un águila gigante a quien tome como mi compañero animal nombrándolo como Gwaihir señor de los cielos, regresando con Festalon me transforme en mi nueva forma de oso terrible y comencé el viaje junto con Gwaihir y Festalon a Hommlet, nuestro viaje duro una decana.
Al llegar a Hommlet avisto al pueblo semi destruido pero en proceso de reconstrucción, me encuentro en primer lugar con Yundi quien funge ahora como el líder de la vieja religión, el me comenta de la fuerte batalla que tuvieron los habitantes del pueblo en contra del templo del mal, pero gracias a los tejones de Burne, Spugnoir, Xaod y el ejercito de gnomos del ducado de Urnst repelieron el ataque, también pude reunirme con la canonesa Y´Dey quien me informa que mi hermano paso con Tymerian días atrás en dirección a Nulb, el quería revisar el movimiento de los cultistas y sabiendo que su tío Elmo se encuentra capturado por el enemigo con mas veras no nos pudo esperar.
Festalon aprovecha para descansar y me comenta continuar hacia su reino, Y´Dey viendo que Festalon no nos va a acompañar, que el paradero de Terjon es desconocido y conociendo los nuevos peligros a los que nos enfrentaremos, decide unirse a nuestra campaña, espérame hermano que pronto lograremos a nuestras vidas, el verde volverá a ver la luz del sol y la oscuridad de Tharizdun desaparecerá para siempre”
Azgheda



martes, 24 de marzo de 2020

Capítulo 26: La cúpula Negra



El inmenso poder del dios encarcelado se sentía a lo largo de la cúpula negra, y en sus redondas paredes se podían distinguir las diferentes tonalidades de la oscuridad, los dos altos pilares soportaban el alto techo en forma de pináculo y los tres altares que se encontraban en el fondo ocupaban un tercio de la habitación. Los pilares intricadamente esculpidos con tentáculos, calaveras, rostros contorsionados, serpientes y otras formas grotescas parecían que se movían, Adgamis con su vista élfica pudo apreciar que los pilares eran meras ilusiones de algo mucho peor, unas columnas de energía violeta formada por múltiples rostros como espectros encarcelados en los pilares. Más allá, los dos altares laterales eran losas negras perfectamente lisas, mientras el altar mayor era una estructura deforme, abultada y de apariencia orgánica, iluminada con una especie de zigurat invertido.
En ese momento Tauriel vio a su madre humana quien la llamaba incansablemente mientras era atraída por el altar mayor, la asesina sucumbió ante el poderoso hechizo de encantamiento y abandonó a sus compañeros  dirigiéndose al altar mayor, los demás no pudieron hacer nada pues la asesina estaba invisible, por su lado el anciano líder del culto “El primero” creo una columna de fuego negro que descendió desde los cielos e impactó contra los guerreros restantes hiriéndolos gravemente, el único que pudo esquivar el conjuro fue Jon, el arquero preparó su flecha para asesinar humanos y se dispuso en aniquilar al maligno clérigo, por su parte Bartoz se intentó enfrentar al demonio Vroc quien preparado con su imagen múltiple se acercó al paladín, mientras los guerreros se curaban de sus heridas, Adgamis iluminó la sala con la antorcha de revelación, eliminando la intensa oscuridad del lugar, ese acto fue tanto una ayuda como una maldición, pues el grupo fue hechizado por otra ilusión Adgamis con todo su poder mágico lanzó un hechizo de desintegrar al primero, pero al momento de ser impactado al enemigo, Tauriel quien por algún motivo se encontraba visible se interpuso en el hechizo, quedando convertida en polvo, Guts al ver eso, lanzó un grito de desesperación, mientras Jon lanzó su flecha asesina fallando en contra la poderosa armadura del primero.
Bartoz quiso ir en contra del clérigo, pero el Vroc frenaba su avance, el paladín intentó castigar el mal, pero también falló golpeando a una de las imágenes del demonio, mientras el primero usó su saber oscuro para paralizar al guerrero Guts, Adgamis vio que el poderoso clérigo estaba imbuido con poderosa magia y decidió disipar la magia del lugar, esto solo afectó al demonio y la ilusión del templo mostrando a Tauriel nuevamente siendo apresada por el altar mayor, pero el altar era un poderoso hongo quien debilitaba poco a poco a la pequeña semielfa, también la hechicera pudo notar que los ojos de su hermana estaban completamente en blanco.
Al ver esto, Guts no pudo contener el amor secreto que le tenía a la joven y vociferando le pidió a la elfa que usara un conjuro para intercambiar de lugares entre el y la asesina, el primero intentó así detener a la hechicera lanzándole un hechizo de desintegrar, pero Jon logro asestar con la ultima flecha asesina el cuerpo del primero muriendo en el acto, el vroc atacó sin piedad al paladín pero poco o nada pudo hacer frente al poderoso hijo de Leomund, Bartoz usando un fuerte contraataque partió con su brillante espada el corazón del demonio mientras maldecía al paladín regresando a su plano.
Pero nada de esta cruenta batalla había terminado, sin que el grupo lo supiera, la tercera logró despertar y engañando a Rhaegar pudo huir de sus grilletes adoptando su forma gaseosa, dirigiéndose a la cúpula negra, una vez sana se dispuso a eliminar a la elfa Adgamis, pero detrás de ella, Rhaegar la siguió atacándola sin descanso, la tercera logró asestar un conjuro de dañar hiriendo fuertemente al bárbaro, por su parte el altar logró debilitar a Guts dejándolo inconsciente y a punto de ser devorado pero Bartoz llegó en su auxilio, Adgamis presintiendo que su hermana se encontraba todavía en un gran peligro, decidió atacar con sus rayos abrazadores a la tercera.
En su locura la tercera supo que todos protegían a la asesina y con una risa malévola destruyó el cuerpo de Tauriel, la perdida fue grande por lo que Jon lanzó sus mejores ataques en contra de la tercera, dejando que Rhaegar la aniquilara con su hacha, Bartoz por su parte atacó sin descanso el altar y con un corte de su espada abrió de un tajo el tubernáculo, expulsando un poderoso espíritu demoníaco en su interior, es cuando el techo de la cúpula se empezó a colapsar pero dando el tiempo suficiente a Bartoz de subir a un inconsciente Guts y los objetos de Tauriel a su montura para salir, mientras Jon recogió el cuerpo del primero con el fin de encerrar el alma del clérigo, Rhaegar pensando en lo mismo, tomó el cuerpo decapitada de la tercera.
Abatidos por la perdida de su compañera regresaron al octavo nivel de la torre en donde Ragnar los esperaba.

¿Que fue del espíritu expulsado y a que ser pertenecía? ¿podrán regresar a la vida a Tauriel? 





lunes, 17 de febrero de 2020

Capítulo 25: Caos y locura

Desnudos en la inmensa oscuridad Tauriel y Rhaegar fueron acechados por macabras risas en sus espaldas, el miedo recorría sus cuerpos, mientras se giraban para ver lo que más allá de la negra oscuridad, las continuas risas se acercaban cada vez más y más, mientras nuestros aventureros intentaban huir. De repente la figura siniestra de dos mujeres repulsivamente feas, cubiertas de verrugas, ampollas, llagas abiertas y con sus cabellos andrajosos aparecieron del suelo agarrándolos y arrastrándolos a un foso de lava hirviendo, sus gritos por más fuertes que eran no se escuchaban en el lugar, el ardor de la lava en la piel era insoportable, creyendo que ese era su final los dos héroes despertaron.
Allí se encontraban sus amigos, sus ropas las tenían puestas y el sentimiento de dolor era como si nunca estuviera, asustados preguntaron por las brujas que los agarraron, pero confundidos los demás aventureros les explicaron que ellos habían caído inconscientes cuando llegaron al nuevo nivel, levantándose nuevamente los héroes continuaron subiendo los niveles en búsqueda de la triada.
En el siguiente nivel viéndose rodeados en su totalidad por la piedra onírica, los héroes apreciaron en su interior los cadáveres de varios sujetos flotando en el interior de la piedra, allí inmediatamente varios proyectiles mágicos salieron de la misma piedra impactando a Rhaegar, Jon uso su yelmo de cazador logrando ver un par de brujas que atacaban a los héroes desde el interior, pronto el arquero avisó al grupo poniendo en alerta a todos, Adgamis usó sus poderes lanzando una bola de fuego a las brujas, pero el ataque solo golpeó a la misma piedra, la cual respondió con una explosión de energía negativa que impacto de regreso a la hechicera, pero a pesar del ataque Adgamis no sufrió daño alguno.
Viendo la terrible situación, los guerreros Bartoz y Guts tomaron las pociones para ingresar a la piedra que encontraron en los niveles inferiores de la torre e ingresaron a la piedra. Una vez adentro la energía oscura era tal que susurros malignos se escuchaban en sus oídos saliendo de los mismos cuerpos que flotaban incitando a caer en la locura de Tharizdun, los guerreros sabían que poco a poco caerían en la locura y serían uno más de los cuerpos flotando en el interior de la piedra, así que debían actuar rápido y asesinar a las brujas. En las afueras impotentes los demás veían la batalla, cuando Tauriel y Rhaegar lo notaron, las brujas eran las mismas que vieron en sus sueños, Adgamis al escuchar esto reconoció a los seres como unas sagas nocturnas, y viendo la fuerte amenaza tomo también de la poción y entró con los guerreros al interior de la piedra.

Mientras Guts lograba asestar golpes a una saga, la misma lanzó rayos de debilitamiento para eliminar al guerrero, con lo que no contaba era que Guts, de sus anteriores luchas sabía cómo derrotar a criaturas lanzadoras de conjuros y con su espada logró devolver el hechizo a la bruja debilitándola en el proceso, lamentablemente Bartoz no corrió con la misma suerte, eliminando toda la fuerza del santo guerrero la saga se disponía a matarlo, por fortuna Adgamis apareció y lanzó rayos abrazadores en contra de la saga, haciéndola retroceder y lastimándola fuertemente.
La bruja con diversos conjuros de proyectiles intentó eliminar a la hechicera mientras la otra bruja hizo lo mismo con Guts, pero no fueron rivales ante los poderosos aventureros, Guts con su habilidad logró asesinar a las dos brujas para luego rescatar a Bartoz, Adgamis aprovechó sus conocimientos en las sagas y con insistencia buscó un tesoro de las brujas conocida como la “piedra corazón”, un poderoso objeto que elimina cualquier enfermedad a quien lo use, con sus sentidos élficos pudo encontrar las dos piedras, dándoselas a Tauriel y Rhaegar.
En el siguiente nivel, los aventureros se toparon en la entrada del nivel con un escrito grabado en la piedra que recitaba lo siguiente “El favor del dios oscuro sonríe a aquellos que están dispuestos a arriesgar mucho para ganar mucho”, nuestros héroes continuaron encontrándose con un muro de fuerza violeta, siendo custodiado por un esqueleto de túnica trasn una mesa de piedra violeta, quien con suma habilidad barajaba unas cartas, Guts miró al ser dándose cuenta que las cartas poseían un poder mágico increíble y que era peligroso acercarse a él, increíblemente el esqueleto hablo: “Represento el caos y locura de nuestro señor Tharizdun, ¡Vengan a mi si quieren continuar! escojan las cartas para poder continuar y comprobaremos si la suerte de los dioses les sonríe”.


Sin saber como continuar, el grupo decidió seguir el juego comenzando con Guts sacando la primera carta la cual era “la cometa”, el esqueleto arañando la mesa con los huesos de la mano respondió. “Haz elegido bien, puedes continuar”, el muro se desvaneció por un instante permitiendo a Guts a continuar, la carta por su parte desvaneció una vez Guts cruzó, sin saber que efecto generaba la carta el guerrero esperó al resto del grupo, la siguiente en cruzar fue Tauriel quien saco la carta de la medusa, el esqueleto cloqueó en tono de alegría, Tauriel sintió que le cayó una maldición del mismo Tharizdun, sintiéndose más débil continuo su camino.
Los siguientes fueron Rhaegar y Jon, el bárbaro sacó la carta del caballero recibiendo un aliado orco guerrero de nombre Ragnar quien le juró lealtad hasta su ultimo aliento, Jon por su parte sintiendo que la suerte estaba de su lado, robo dos cartas, siendo estas la estrella y el trono, con la primera el arquero fue renovado de energías volviéndolo más ágil que antes, con la segunda carta una voz profunda del mismo Tharizdun nubló su mente prometiéndole la construcción de una fortaleza en donde el quisiera, Jon recordando a su padre Otis imaginó como fueron sus días como el herrero de Nulb, de repente la voz dijo: “¡ESTA HECHO!” con eso el explorador avanzó.
Mientras esto pasaba, Adgamis logró identificar las cartas y conociendo sus propiedades le informó a Bartoz, que una de las cartas tenía el poder de regresar el cuerpo de Azgueda de nuevo con ellos y arriesgándose a traerla Adgamis sacó dos cartas también, sacando la carta del pícaro y la estrella, en esas el esqueleto volvió a cloquear, aunque la carta de la estrella le confirió más belleza, la carta del pícaro le traería consigo a un poderoso enemigo, Bartoz por su código de honor de defender el bien, quiso destruir el objeto de maldad, pero al recordar las palabras de Adgamis decidió sacar la carta con el fin de recuperar a Azgueda, confiándose a los dioses saco la carta, el esqueleto al ver el resultado rompió en colera pues la carta no era otra el “el sol”, en ese momento la mente de Bartoz se aclaró y recordando por completo su vida continuó a través del muro y arrodillándose a Adgamis le dice: “¡Princesa Zanadel! es un honor volverme a encontrar con usted, disculpe el no haberla reconocido anteriormente, aunque no es escusa las torturas que tuve que soportar en este templo dejaron mi mente un desastre, ahora yo Bartoz hijo de Leomund quien acabo de recuperar mi memoria dispondré mi espada y mis habilidades a usted y sus compañeros para destruir este mal para siempre”

   
Sorprendidos por las palabras del guerrero, los demás notaron como Bartoz tenía una fuerza y superior a la que tenía cuando se encontraron, Adgamis quiso preguntar el porque Bartoz se encontraba en este lugar, a lo que el paladín respondió. “princesa este no es momento para hablar de eso, el mal del lugar es impresionante y debemos destruirlo en el menor tiempo posible y así evitar que mayores males nos logren afectar”, todos continuaron al siguiente nivel, mientras el súbdito dominado de Adgamis se quedó en el nivel del esqueleto siendo incapaz de sacar su carta.
En el séptimo nivel los aventureros se encontraron con una habitación oscura en donde solo se encontraba una vela oscura, Bartoz al verla informo al equipo que debían continuar la habitación fungía como un cuarto de rituales malignos que era mejor dejar quieto, subiendo al siguiente nivel, el grupo vio dos puertas Tauriel al avanzar detectó una trampa de locura, por lo que sin mirarla intentó acercarse a la puerta del norte, al abrirla con la llave maestra notaron una habitación llena mágicamente con agua, en cuyo interior se encontraba un coral, evitando la trampa indicada por Tauriel, el grupo se dirigió al sur llegando a una habitación lujosa adornada con varias manchas de sangre, en esta habitación se encontraron con una mujer hermosa de cabellos blancos los cuales parecían moverse en todo momento, la mujer con suma arrogancia los saludó “queridos intrusos, los estábamos esperando, mi sirviente demonio nos alertó de su presencia, ahora debo decirles que este será lo mas lejos que llegarán, pues yo, la Tercera de la triada fiel concubina de Yan-C-Bin príncipe de los elementales de aire, será quien le ponga punto final a sus acciones” y con un fuerte ataque lanzó un conjuro de muro de fuerza a los guerreros Guts y Bartoz aprisionándolos en el acto, los demás intentaron acercarse a la mujer, pero Tauriel y Rhaegar no pudieron acceder a la habitación hiriéndose en el proceso, Jon por su parte lanzó sus flechas pero, la mayoría eran desviadas por la corriente de aire que emanaba la mujer, Adgamis intentó atacarla, pero viendo que los ataques a distancia eran inútiles, decidió disipar el muro generado a los guerreros, el fuerte hechizo de la elfa resultó efectivo, enfureciendo a la mujer, devolviendo el ataque con un hechizo de ceguera, sin embargo, la hechicera logró sobreponerse ante el maleficio inhabilitando la ceguera impuesta por la tercera, dando tiempo a los fieros guerreros Guts y Bartoz de atacar a la mujer derrotándola.


Dejándola amarrada y con un hechizo de zona de verdad de Bartoz, el grupo supo que solo quedaba un nivel, en donde el mas antiguo miembro del ojo elemental arcano se encontraba, El primero, también que el segundo se encontraba con el campeón del mal en el templo del mal elemental, con la información necesaria Jon deja inconsciente a la tercera, ahora solo faltaba el ultimo nivel, pero antes Tauriel investigó las habitaciones de la tercera el segundo (la habitación de agua) y la habitación del primero, encontrando varios objetos, entre ellos los papeles que describían los planes de la triada, y el ritual necesario para liberar a Tharizdun, necesitaban al campeón quien con el orbe del olvido y las gemas elementales (gemas que se encontraban en cada nodo correspondiente) traerían a los príncipes elementales Imix del fuego, Yan-C-Bin del aire, Ogremoch de la tierra y Olhydra del agua, al plano material para que, con su infinito poder liberen al dios oscuro, también mencionaban al príncipe del hielo, pero comentan que no es necesario para sus planes, regresando con el grupo Tauriel les informa del peligro en el templo del mal elemental, Bartoz conociendo el poder de los príncipes elementales convoca a su montura Darko y continúan al último nivel, salvo Rhaegar quien con su guerrero Ragnar deciden quedarse a custodiar a la tercera.
En el ultimo nivel los aventureros ven una cúpula oscura sostenida por un par de pilares oscuros, y a pesar de la negrura del lugar, el grupo pudo apreciar un trono custodiando un inmenso altar deforme que daba la impresión que respiraba, esperándolos en el lugar con una sonrisa maquiavélica, un anciano vestido de túnicas oscuras se presenta como el primero, y deseándoles a nuestros héroes una muerte dolorosa convoca al demonio quien seguro de la posición en que se encuentra se dispone a atacar.


¿Podrán nuestros aventureros eliminar el ultimo vestigio de mal que anida en el templo de la consunción total?
La respuesta se conocerá en el futuro cercano

Epílogo

Guts abrió los ojos, la sonrisa de Tauriel de ver que su amigo se encuentra con vida, mientras se incorpora Kella intentaba rastrear a los...